{"id":46357,"date":"2023-11-17T11:33:16","date_gmt":"2023-11-17T11:33:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=46357"},"modified":"2023-11-18T00:49:30","modified_gmt":"2023-11-18T00:49:30","slug":"reflejo-del-maestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=46357","title":{"rendered":"Reflejo del maestro de Florencio Nicolau"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<p>Reflejo del maestro<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46463\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1-113x150.jpg 113w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Florencio-1.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Autorretrato-de-Parmigianino-en-un-espejo-1024x1022-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1022\" data-id=\"46464\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Autorretrato-de-Parmigianino-en-un-espejo-1024x1022-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46464\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Autorretrato-de-Parmigianino-en-un-espejo-1024x1022-1.jpg 1024w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Autorretrato-de-Parmigianino-en-un-espejo-1024x1022-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Autorretrato-de-Parmigianino-en-un-espejo-1024x1022-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Autorretrato-de-Parmigianino-en-un-espejo-1024x1022-1-768x767.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00d6\u00e8\u00f4\u00f0\u00ee\u00e2\u00e0\u00ff \u00f0\u00e5\u00ef\u00f0\u00ee\u00e4\u00f3\u00ea\u00f6\u00e8\u00ff \u00ed\u00e0\u00f5\u00ee\u00e4\u00e8\u00f2\u00f1\u00ff \u00e2 \u00e8\u00ed\u00f2\u00e5\u00f0\u00ed\u00e5\u00f2-\u00ec\u00f3\u00e7\u00e5\u00e5 Gallerix.ru<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Parmigianino_-Conversion-de-san-Pablo-1-744x1024-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"744\" height=\"1024\" data-id=\"46465\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Parmigianino_-Conversion-de-san-Pablo-1-744x1024-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46465\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Parmigianino_-Conversion-de-san-Pablo-1-744x1024-1.jpg 744w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Parmigianino_-Conversion-de-san-Pablo-1-744x1024-1-218x300.jpg 218w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Parmigianino_-Conversion-de-san-Pablo-1-744x1024-1-109x150.jpg 109w\" sizes=\"(max-width: 744px) 100vw, 744px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00d6\u00e8\u00f4\u00f0\u00ee\u00e2\u00e0\u00ff \u00f0\u00e5\u00ef\u00f0\u00ee\u00e4\u00f3\u00ea\u00f6\u00e8\u00ff \u00ed\u00e0\u00f5\u00ee\u00e4\u00e8\u00f2\u00f1\u00ff \u00e2 \u00e8\u00ed\u00f2\u00e5\u00f0\u00ed\u00e5\u00f2-\u00ec\u00f3\u00e7\u00e5\u00e5 Gallerix.ru<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi rostro no es mi rostro. Es el de todos, el de Dios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El joven mira la superficie del espejo y vuelve a ver el camino de los astros que giran en torno a un centro a\u00fan incierto. Para muchos, el sol gira diariamente en torno a la tierra y la corte de los planetas Mercurio, Venus, Marte, J\u00fapiter y Saturno repiten la danza con curvil\u00edneas reverencias cada vez que pasan mirando a nuestro orbe. Para otros, el centro es el Sol. Dios orden\u00f3 todo a la perfecci\u00f3n y la misma exquisita precisi\u00f3n de las esferas est\u00e1 en nuestro mundo sublunar. Simplemente no conocemos cuales son las leyes que las rigen.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace a\u00f1os los hombres andan un poco nerviosos. Caminan por todos lados como hormigas antes de la tormenta e indagan en cosas que nunca antes hab\u00edan pensado. Han empezado a realizar c\u00e1lculos y a construir instrumentos para preguntar a la naturaleza acerca de su intimidad. Hace pocos a\u00f1os unos portugueses y espa\u00f1oles demostraron que la Tierra es una esfera. Pagaron caro el descubrimiento: a uno de ellos se lo comieron asado unos aguerridos y semidesnudos seres que pululaban por un barroso estuario vaya saber donde porque no hay mapas, todav\u00eda. El mapa es repetir una realidad en un papel para crear otra realidad. <em>El caso mismo de la repetici\u00f3n de la belleza en la superficie plateada del espejo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La luz que se adapta a las curvil\u00edneas formas de la superficie devuelve una mirada y un alma. \u00bfCu\u00e1ntas veces en tardes de desolaci\u00f3n y de desconcierto por no comprender el universo solt\u00f3 imprecaciones contra Dios? La f\u00edsica es una realidad que nos rodea indistintamente de los hombres y mujeres que intuyan sus leyes. El reflejo de la luz tiene reglas universales, las mismas que la rigen desde que la voz de Dios habl\u00f3 el primer d\u00eda. Pero esas normas del creador escapan a nuestro entendimiento pues son, en definitiva, arcanos insondables.<\/p>\n\n\n\n<p>Cierra los ojos luego de contemplarse en el espejo y mira hacia adentro. Se le confunden los sentidos. El color es ins\u00edpido pero de una textura que invita a la b\u00fasqueda de una verdad que nos se encuentra f\u00e1cilmente. Es este universo complejo y excitante, el que est\u00e1 fuera y dentro de su cabeza el que le quiere dejar sobre el lienzo. Para eso hay que afrontar la realidad que a veces no puede ser traducida fielmente al dibujo o la pintura por las convenciones de los maestros y las escuelas. Lo artificioso ser\u00e1, pues, <em>una herramienta v\u00e1lida para dar un intento de explicaci\u00f3n a lo que me rodea<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los esfuerzos del hombre no ser\u00e1n en vano<\/em>. <em>Llegar\u00e1 un d\u00eda en el cual lo que hoy es extra\u00f1o, casi un n\u00famero de feria de vanidades, ser\u00e1 lo com\u00fan y las gentes de bien recorrer\u00e1n el mundo con una visi\u00f3n preclara del funcionamiento y el orden del cosmos. El descubrimiento del lenguaje con el que Dios cre\u00f3 todo ser\u00e1 el habla habitual de hombres y mujeres. Tal vez sea una lengua compleja que requerir\u00e1 de a\u00f1os para aprenderla, tal vez sea una lengua simple de dos letras cuyas combinaciones permitan describir el infinito. Las consecuencia de esto ser\u00e1n fastas para quienes la empleen con la sabidur\u00eda que requiere y nefastas para quienes jueguen irresponsablemente con ellas. Pero habr\u00e1 un grupo ingente de tibios, de descomprometidos que jugar\u00e1n a una doble moral. Esos ser\u00e1n los verdaderamente da\u00f1inos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los humanos nos arrogamos el privilegio de ser los elegidos, los ni\u00f1os mimados de Dios. Pero apenas somos una reuni\u00f3n informe de experiencias delebles, m\u00e1s dados a mostrar miseria que grandeza. Nos casamos seg\u00fan los sacramentos y luego nos maltratamos mutuamente con nuestros c\u00f3nyuges. Gritamos a nuestros ni\u00f1os, caemos en la bebida, en el juego y el habla tabernaria. El idioma de Dios ser\u00e1 para algunos pocos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los elementos del cosmos son la esencia para entenderlo en su totalidad. En la composici\u00f3n de las sustancias convergen innumerables componentes que todav\u00eda no conocemos y cuya intimidad se puede indagar mediante una inici\u00e1tica dedicaci\u00f3n al estudio de los saberes ocultos.<\/em> <em>A pesar de las prohibiciones de los papas y de los hombres de poder debo indagar en los amarillentos grimorios y membranas que hablan de los esp\u00edritus que insuflan la vida en la materia inanimada. As\u00ed tambi\u00e9n la busca de metales y la creaci\u00f3n misma de la vida. La alquimia es mi esencia como lo es mi obra: una colecci\u00f3n de sombras y luces, de deformaciones de la realidad (\u00bfrealidad?) que provocan esa cosa esot\u00e9rica que designamos belleza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Alguna vez me fue encomendado pintar el momento de la vida de Saulo de Tarso en su camino a Damasco. Entend\u00ed que el ap\u00f3stol vivi\u00f3 ese momento \u00fanico en que nos damos cuenta de quienes somos realmente. No todos tienen su oportunidad. A la gran mayor\u00eda les toca recorrer su camino sin encontrar ninguna se\u00f1al y morir tan comunes como nacieron indistintamente de los bienes materiales que hayan acumulado. A m\u00ed me pas\u00f3 lo mismo que a Saulo cuando comenc\u00e9 a esbozar la obra y me di cuenta de algo asombroso. Dios, que valora a todas sus criaturas por igual, eligi\u00f3 al animal como su designio. Por eso puse al caballo como figura principal, como un ser beat\u00edfico que es el verdadero instrumento de la conversi\u00f3n. S\u00e9 que obr\u00e9 correctamente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi rostro no es mi rostro. Es el de todos, el de cada uno de mis semejantes y a su vez es el rostro de Dios que nos contempla. La deformaci\u00f3n que me devuelve el reflejo no lo ensombrece ni degenera. Es una forma m\u00e1s de verlo, un aspecto de la realidad que solemos pasar por alto porque solamente asumimos una sola por vez. Pero la existencia de visiones alternativas, de otros colores, de otras formas, est\u00e1 todos los d\u00edas en todas partes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> El hombre anquilosado y nervioso, de abundante e hirsuta barba, recorre las calles hablando de la piedra filosofal. En su decadencia les recuerda a los habitantes de Casalmaggiore la tarde en que el espejo convexo le devolvi\u00f3 la imagen de un veintea\u00f1ero apuesto y ani\u00f1ado que tradujo en una pintura. No tiene a\u00fan los cuarenta a\u00f1os y ya es un anciano. Las leyes del universo han trastocado su alma y su mente y apenas puede alternar con otras personas manteniendo un di\u00e1logo coherente. Hoy est\u00e1 lejos de ese muchacho reflejado en el espejo pero, ir\u00f3nicamente, m\u00e1s cerca.<\/p>\n\n\n\n<p>Llamado Parmigianino por apodo y costumbre, cristianizado Girolamo Francesco Maria Mazzola, natural de Parma, pintor de capillas y alquimista, vaga y delira en un continuo soliloquio.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez alg\u00fan d\u00eda lo entiendan.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 17 de noviembre de 2023   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflejo del maestro Especial para Eco Italiano Mi rostro no es mi rostro. Es el de todos, el de Dios. 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