{"id":50299,"date":"2024-01-26T11:44:40","date_gmt":"2024-01-26T11:44:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=50299"},"modified":"2024-01-26T11:44:40","modified_gmt":"2024-01-26T11:44:40","slug":"hombres-solos-en-paris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=50299","title":{"rendered":"Hombres solos en Par\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p>de Florencio Nicolau <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-50300\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Florencio-en-Paris-150x113.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"799\" height=\"1024\" data-id=\"50301\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-799x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-50301\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-799x1024.jpg 799w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-234x300.jpg 234w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-768x984.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-1198x1536.jpg 1198w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-1598x2048.jpg 1598w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-117x150.jpg 117w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cabeza-de-Madonna-scaled.jpg 1997w\" sizes=\"(max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"732\" height=\"1024\" data-id=\"50302\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre-732x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-50302\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre-732x1024.jpg 732w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre-215x300.jpg 215w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre-768x1074.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre-1098x1536.jpg 1098w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre-107x150.jpg 107w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Retrato-de-un-hombre.jpg 1373w\" sizes=\"(max-width: 732px) 100vw, 732px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Hombres solos en Par\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<br><\/p>\n\n\n\n<p><em>No s\u00e9 qu\u00e9 es lo que miras, pero hay una invocaci\u00f3n en esa pose que muestras con un poco de arrogancia, de decepci\u00f3n.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Todo es, esencialmente, incertidumbre en el continuo giro del mundo y de la sucesi\u00f3n de los eventos. Queremos estar seguros de algo pero es imposible, el mundo no fue hecho para eso. Un escoc\u00e9s dijo una vez que la causalidad es discutible y que sabemos que el sol sale todas las ma\u00f1anas por el solo hecho que estamos acostumbrados a que suceda habitualmente. Algo de raz\u00f3n ten\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La incertidumbre me trajo aqu\u00ed, a estas calles. Despu\u00e9s de Marruecos ten\u00eda que elegir otro lugar para justificar el costo de un viaje tan largo.&nbsp; Y as\u00ed fue como dije sin pensarlo, cr\u00e9anlo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2014Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Par\u00eds es una fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Una ciudad de colores asombrosos sobre un fondo de grises sin concesiones. Los parisinos han hecho de su ciudad un arte y lo han presentado de mil maneras posibles. Una casa de venta de ropa de danza en las cercan\u00edas de la Rue de Rivoli pone como atractivo en la vidriera una pir\u00e1mide de zapatillas de ballet desgastadas, deshilachadas, sucias. El efecto es desbastador y el mensaje subliminal, atroz: el sufrimiento de la danza no es para cualquiera. Una estaci\u00f3n de trenes de una l\u00ednea que fracas\u00f3 se convirti\u00f3 en el Museo m\u00e1s bello de Europa. En Saint-Germain-des-Pr\u00e9s, mujeres y hombres, vestidos para matar, parecen caminar por la pasarela de un desfile de modas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;S\u00ed, Par\u00eds es una fiesta del arte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La ma\u00f1ana es fr\u00eda, un enero de uno o dos grados que se hacen sentir. Cruzo Boulevard Haussmann viniendo desde mi hotel de la Rue D&#8217;Amsterdam. Las luces de las vidrieras a esa temprana hora de la ma\u00f1ana le dan un aspecto extra\u00f1o al boulevard que alberga algunas de las tiendas importantes de la ciudad. Es una sensaci\u00f3n agradable estar en una de las capitales art\u00edsticas del planeta pero tambi\u00e9n se anidan en mi mente recuerdos turbios de las revoluciones, la <em>Comuna<\/em> y episodios cruentos de <em>Les mis\u00e9rables<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me dirijo al Louvre por las calles de una ciudad que comienza a despertarse en un d\u00eda cubierto de nubes y adornada por pl\u00e1tanos desnudos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El Louvre es una cosa rara en muchos aspectos. Un templo del arte, el museo m\u00e1s visitado de la tierra, que contiene la historia de la pintura de varios pa\u00edses y escuelas. Hace un tiempo atr\u00e1s debi\u00f3 desprenderse de los impresionistas y pintores posteriores que hallaron felizmente un lugar independiente en el Mus\u00e9e d&#8217;Orsay, un espacio que bien podr\u00eda ser una de las maravillas del mundo moderno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El Louvre, con sus cimientos expuestos y sus pir\u00e1mides de vidrio, contiene ejemplos relevantes del renacimiento italiano. Obras de Fra Ang\u00e9lico, de Boticelli y sus maravillosos frescos de Villa Lemmi y la no siempre bien entendida Mona Lisa que se destaca por la guardia de seguridad y la cantidad de gente que siempre la est\u00e1 rodeando.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Italia se impone en los corredores del antiguo palacio y marca se presencia ante el arte franc\u00e9s con una dignidad asombrosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Franciabigio es un pintor con claroscuros en su vida. Impetuoso, a veces violento al grado de destruir sus trabajos por caprichos, dej\u00f3 obras insignes aunque nunca obtuvo un renombre comparable al de Leonardo, Michelangelo o Andrea del Sarto, quien fue su condisc\u00edpulo. Sus pinturas est\u00e1n en varios museos del mundo y es apreciado por sus expresiones introspectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El <em>Retrato de un hombre<\/em> aparece repentinamente en una de las galer\u00edas del Museo del Louvre. Un pensamiento se forma en mi mente: <em>no s\u00e9 qu\u00e9 es lo que miras, pero hay una invocaci\u00f3n en esa pose que muestras con un poco de arrogancia, de decepci\u00f3n; eres un hombre que sufres en soledad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La mirada est\u00e1 claramente dirigida hacia dentro y eso es lo primero que me llama la atenci\u00f3n. Soy sincero y admito que no conoc\u00eda el retrato y fue en ese momento, en ese pasillo del Museo del Louvre, que me enfrent\u00e9 a \u00e9l por primera vez. La pintura es un estado emotivo, Franciabigio logr\u00f3 retratar el instante que define un estado de \u00e1nimo. El pensamiento del hombre est\u00e1 concentrado en algo que nunca sabremos que es, pero la preocupaci\u00f3n o el desconcierto intelectual que le produce se ve claramente en su mirada. Detr\u00e1s, en un paisaje de campo, se alcanzan a ver dos misteriosas figuras que departen en la lejan\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Puedo tejer muchas historias en torno a esa expresi\u00f3n que surge de una pintura algo cuarteada. Tal vez sea un estado de enso\u00f1aci\u00f3n en la hora postrera al mediod\u00eda, luego de un Chianti gentil y el recuerdo de una mujer que lo despreci\u00f3 durante una reuni\u00f3n en una finca de la Toscana, bajo un cobertizo que proteg\u00eda aperos de labranza o herramientas de vi\u00f1atero. Aventuro una idea: el hombre joven piensa en la mujer que sirvi\u00f3 de modelo a la <em>Cabeza de Madonna<\/em> del mismo Franciabigio. Hay una desesperanza en saber que esa mujer, cuyo nombre ha ca\u00eddo en el olvido, se comprometi\u00f3 con otra persona.<\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00e9 qu\u00e9 es lo que miras: la soledad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Me di cuenta que ese hombre, como yo, estaba solo en Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No es esta una disquisici\u00f3n intelectual, detr\u00e1s de cada obra de arte existe otra que es la que nosotros completamos. El retrato de Franciabigio es solo el sost\u00e9n material de una historia, el disparador de algunas ideas que subyacen debajo de esa cara de un muchacho de edad incierta (apuesto unos veinticinco) y que son la belleza misma de retrato. Creo que este cuadro me acerca como ning\u00fan otro a la idea de Hannah Arendt quien distingue la acci\u00f3n de <em>conocer <\/em>de la de <em>pensar<\/em>, esto \u00faltimo concebido como un di\u00e1logo interno. Conozco el cuadro de Franciabigio, he aprendido sobre su autor y forma parte de mi cultura personal; sin embargo la mayor riqueza para m\u00ed es <em>pensar<\/em> el cuadro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Francesco di Cristofano Bigi o Franciabigio es uno de esos tesoros que llevo a donde voy pues es el producto de un descubrimiento, un cuadro cuya existencia no conoc\u00eda y que sorprendentemente entr\u00f3 en mi vida una g\u00e9lida ma\u00f1ana de enero en una Par\u00eds de nubes y manzanas compradas al paso, de papas fritas con cerveza e inclusive, con ratones correteando dentro de un comedor de la Rue Serpente, a pasos del <em>Boul&#8217;Mich&#8217;<\/em> como dicen los parisinos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Franciabigio me ha tra\u00eddo estos hermosos recuerdos y los comparto con ustedes. Tal vez alg\u00fan d\u00eda piense en estas idas y venidas por Par\u00eds y el Museo del Louvre y mis ojos se conviertan en los del <em>Retrato de un hombre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ser\u00e9 entonces un anciano pensando en un d\u00eda fr\u00edo en que llam\u00e9 a mi madre desde un hotel de la Rue D\u2019Amsterdam.<br>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 26 de enero de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>de Florencio Nicolau Hombres solos en Par\u00eds Especial para Eco Italiano No s\u00e9 qu\u00e9 es lo que miras, pero hay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,10],"tags":[],"class_list":["post-50299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-italiano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=50299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50299\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=50299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=50299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=50299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}