{"id":53953,"date":"2024-04-13T12:59:44","date_gmt":"2024-04-13T12:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=53953"},"modified":"2024-04-13T17:37:19","modified_gmt":"2024-04-13T17:37:19","slug":"la-profecia-de-la-nina-cipres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=53953","title":{"rendered":"La profec\u00eda de la ni\u00f1a cipr\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-53954\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-113x150.jpg 113w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-1-scaled.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"53955\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-53955\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-1.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"53956\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-53956\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-2.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"53957\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-53957\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Nina-cipres-3.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La profec\u00eda de la ni\u00f1a cipr\u00e9s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Llego a la ciudad y busco al Carpintero.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Pregunta por \u201cel carpintero\u201d<\/em>, me dicen,<em> la gente sabr\u00e1 a quien te refieres, pero no trates de hacer demasiadas preguntas. Saben cuidarse de quienes no conocen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La luna se refleja en la humedad de las piedras. Las subidas de las calles son empinadas, un desaf\u00edo para alguien que ya lleg\u00f3 a la madurez.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El sonido del mazo se deja escuchar, arm\u00f3nico y acompasado desde una ventana abierta de donde surge una luz c\u00e1lida que invita a entrar. Es el oto\u00f1o y la noche se precipita sobre la ciudad. La gente va hacia sus hogares en busca de la acogedora lumbre y de un pedazo de pan, para reunirse en familia y contar las historias de su pueblo y de sus mayores, relatos de lobos, de aparecidos y de estrellas que cambian sorpresivamente de brillo en la mitad de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No s\u00e9 c\u00f3mo llegu\u00e9 aqu\u00ed. Tal vez mi condici\u00f3n de alquimista y de hombre de ciencias me hace percibir la presencia de seres afines a mis ideas y creencias. La carpinter\u00eda es sencilla y ordenada. Las pocas herramientas est\u00e1n sobre una mesa y los le\u00f1os aguardan apoyados en las paredes para ser trabajados y transformados en sillas y otras modestas piezas del mobiliario de labradores y comerciantes que dan vida a esta ciudad en la colina. Dejo hablar al Carpintero.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Pienso en los a\u00f1os de tradiciones que se han vivido por estas calles y estos campos benditos por la gracia de los dioses que nos han permitido subsistir como pastores y agricultores, produciendo nuestros vinos y fiambres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;El esp\u00edritu ancestral de todos los hombres y mujeres que han vivido sobre estas tierras reside en el bosque como en un templo. Nuestros dioses que fundaron la Etruria para la eternidad signaron con el don de profec\u00eda a todos los maderos que crecen en estas laderas. Los pinos, cipreses y todos los \u00e1rboles de la Toscana est\u00e1n impregnados de la energ\u00eda que concentr\u00f3 el universo en sus or\u00edgenes y que es todo un ciclo de dualidad en constante movimiento. Con el paso del tiempo las gentes de estas comarcas, ajenas a la Tradici\u00f3n, intentar\u00e1n banalizar el esp\u00edritu de estas tierras y su sabidur\u00eda y transformar\u00e1n las historias para ocultar su esencia. Pero solo los elegidos sabr\u00e1n que en el bosque umbr\u00edo est\u00e1 escrito el saber del pueblo cuyas ra\u00edces se hundieron en el humus m\u00edstico de la Etruria y su lengua.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Nuestro idioma nunca fue correctamente entendido por quienes no lo hablaron desde la cuna. Los romanos, en su ins\u00edpida arrogancia, intentaron conocerlo y explicarlo y solo lograron cosas confusas. No nos interes\u00f3 dominar a Roma por la fuerza, por eso lo hicimos de la forma que mejor sabemos: a trav\u00e9s de la magia oculta y de los conocimientos de los iniciados. Nuestro idioma es una lengua de otro planeta. Lo que ha perdurado en la piedra es solo uno de los aspectos. El resto es lo intangible, lo que no reside en las intrincadas letras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Vinimos desde el cielo. \u00bfHas observado el Cuadrado de Pegaso en una noche despejada?, una de esas estrellas es nuestro hogar \u2014no voy a decirte cual\u2014 de donde llegamos hace milenios a escondernos entre los bosques de cipreses de este lugar que sembramos con nuestras manos. Toda nuestra sabidur\u00eda est\u00e1 en los le\u00f1os; cuando asierres uno, cada viruta que toques con los dedos, cada aroma beat\u00edfico y bals\u00e1mico que llegue a tus narices desde el serr\u00edn es una historia de las estrellas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Las maderas est\u00e1n impregnadas de nuestro mundo y nuestro idioma, los gu\u00edas que nos trajeron aqu\u00ed, Charun, Aita y Vanth se transformaron luego en lo que vosotros, mortales, llam\u00e1is dioses. Junto con ellos vino mi pueblo guiado por estos tres grandes esp\u00edritus de las estrellas trayendo las primeras semillas de cipreses y los primeros huevos de las aves que act\u00faan como psicopompos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Con el paso del tiempo nos fuimos perdiendo entre las dem\u00e1s culturas que sustentan el mosaico de gentes que conviven en estos montes. Somos uno m\u00e1s, perdidos entre una multitud de an\u00e9cdotas y de leyendas transmitidas de boca en boca sin que se sepa la verdadera importancia de su contenido. Los profanos entierran hoy a sus muertos en campos de cipreses ignorando que est\u00e1n cumpliendo con una tradici\u00f3n que le es ajena.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Todo el pueblo de hombres y mujeres muertos durante nuestra estad\u00eda aqu\u00ed resurgir\u00e1n un d\u00eda desde la tierra. Las almas de savia se concentrar\u00e1n en un ser que contendr\u00e1 la historia entera en su cuerpo de madera. Ser\u00e1 un renacido, una ni\u00f1a cipr\u00e9s que correr\u00e1 por los bosques llamando a la rebeli\u00f3n y el regreso de todos los etruscos. No ser\u00e1 la prosopopeya de un \u00e1rbol, no. Ser\u00e1 El \u00e1rbol. La ni\u00f1a vendr\u00e1 de las estrellas, de todas las ra\u00edces de los cipreses de la Toscana. Muertos y vivos estar\u00e1n presentes entre sus sinuosos brazos de madera y en la resina de sus vasos so\u00f1ar\u00e1 el esp\u00edritu brillante de la estrella del Cuadrado de Pegaso, nuestro destino. Ser\u00e1 el comienzo de nuestro retorno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Sin embargo la epifan\u00eda de esta muchacha cipr\u00e9s ser\u00e1 ocultada y la historia tergiversada por una suerte de banalidad literaria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Llegar\u00e1, como te dije, un d\u00eda en que una persona inventar\u00e1 la historia de un anciano carpintero que talla un mu\u00f1eco de madera que cobra vida. Se le celebrar\u00e1 como un hombre imaginativo e ingenioso y los ni\u00f1os har\u00e1n de este hechizo uno de sus personajes predilectos. Sin embargo pocos sabr\u00e1n que dentro de ese hom\u00fanculo de madera subyacen los dioses de nuestros antepasados extraterrestres. La historia sembrar\u00e1 confusi\u00f3n y trocar\u00e1 en entretenimiento la esencia de la ni\u00f1a cipr\u00e9s. El rebrote, que ser\u00e1 el s\u00edmbolo de un renacimiento, se transformar\u00e1 rid\u00edculamente en una nariz que crece en el mu\u00f1eco que miente. Nuestro pueblo jam\u00e1s habr\u00eda concebido cosa tan balad\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El mundo trastocar\u00e1 sus reglas en los siglos por venir. Los hombres matar\u00e1n a sus compa\u00f1eros fieles y las mujeres traicionar\u00e1n a los hombres en su hogar; los hijos no reconocer\u00e1n la autoridad de los padres y se entregar\u00e1n a las voluptuosas y banales experiencias de la bebida y la concupiscencia. El dolor de los ancestros se ver\u00e1 en las calles y ser\u00e1n d\u00edas negros, aciagos, como si las puertas de la esperanza se hubieran cerrado para siempre. Es en ese momento que deberemos resurgir la fuerza que nos caracteriz\u00f3 en nuestras primeras \u00e9pocas cuando llegamos aqu\u00ed. El dolor nos model\u00f3, el exilio nos ayud\u00f3 a tenernos en pie rodeados de rivales que nos ten\u00edan ojeriza y miedo aunque no lo reconocieran.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Pero la ni\u00f1a cipr\u00e9s vendr\u00e1 a dar la redenci\u00f3n y consuelo a los etruscos que esperamos en cada casa, cocina y granero de esta regi\u00f3n para volver a nuestro planeta de donde nunca debimos salir\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Las reflexiones del carpintero me dejan con la mente nublada. Las historias que se comentan en este lugar son, entonces, ciertas. La presencia de seres extra\u00f1os en los bosques, tradiciones ignotas, costumbres inexplicables, han marcado la personalidad de muchos de los campesinos que pastorean por las noches o que se quedan sobre un mont\u00edculo mirando las estrellas en espera de algo. La pluralidad de los mundos es una realidad intangible pero cierta.<\/p>\n\n\n\n<p>Con un dejo de desasosiego tomo las manos del carpintero y lo miro a los ojos luminosos. Somos dos personas a\u00f1osas y s\u00e9 que ya no nos veremos, pero el encuentro cumpli\u00f3 su objetivo. Seguir\u00e1 \u00e9l con sus maderos, yo con mis retortas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Camino unos pasos antes de introducirme por el sendero del bosque para buscar un lugar donde tenderme a dormir, bajo un cielo estrellado.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las hojas que a\u00fan penden de los \u00e1rboles escucho los pasos cortos de un cuerpo menudo que corre. Detr\u00e1s viene el sonido de ra\u00edces que crujen, de tierra que se abre a su paso y luego una estampida que crece entre un vocer\u00edo inentendible pero festivo que se va extinguiendo gradualmente hasta quedar todo en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Florencio Cruz Nicolau<\/strong><br>Paran\u00e1, Argentina, 13 de abril de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau La profec\u00eda de la ni\u00f1a cipr\u00e9s Especial para Eco Italiano &nbsp;Llego a la ciudad y busco al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,22],"tags":[],"class_list":["post-53953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-libros-y-revistas-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}