{"id":54248,"date":"2024-04-20T12:57:50","date_gmt":"2024-04-20T12:57:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=54248"},"modified":"2024-04-20T12:57:50","modified_gmt":"2024-04-20T12:57:50","slug":"deseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=54248","title":{"rendered":"Deseo"},"content":{"rendered":"\n<p>De Florencio Nicolau <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54249\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2-113x150.jpg 113w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Florencio-2.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"54250\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54250\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charrua-2.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"54251\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54251\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Charruas-1.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"54252\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54252\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Deseo-1.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Deseo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Deja pasar bajo los dedos las p\u00e1ginas amarillas de uno de los textos que se acomodan en los anaqueles; libros de viajeros, de civilizaciones pasadas cuyas glorias hoy son escombros diseminados por desiertos que atestiguan la historia de soles que han iluminado la gloria y ca\u00edda de hombres y mujeres hechos de polvo. Sigue con un dedo la l\u00ednea que est\u00e1 leyendo en el volumen en cuarto mayor iluminado por la cansina luz de la tarde de oto\u00f1o que se refleja en las aguas del Arno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hace ya muchos a\u00f1os que cumple con el ritual de llegar a la biblioteca y sentarse en su silla para abordar, cada vez con menos pasi\u00f3n, la lectura de la historia plasmada en papel y tinta. La edad ha hecho que con mayor frecuencia penetre en un mundo de enso\u00f1aciones que, en un principio, no logra explicar. Pero los personajes que se presentan en su teatro interior son cada vez m\u00e1s v\u00edvidos y claros.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;De tarde en tarde una imagen de un realismo incomprensible se anida en su mente. Una ribera que se extiende hacia dos infinitos y un sol que bendice con calor y luz el cuerpo de un rio por tramos pedregoso. Es un paisaje que ve con claridad, como si estuviera mojando sus pies en las aguas. Los \u00e1rboles, meci\u00e9ndose, entonan una canci\u00f3n guerrera que cuenta las luchasde gente cerril que ha construido una existencia en las cercan\u00edas del curso de agua. Son amos y se\u00f1ores y conviven en sus fibras todas las gotas del serpentino curso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Una muchedumbre se deja entrever entre unos matojos de vegetaci\u00f3n riparia que ocultan miembros morenos y musculosos y ojos renegridos que miran confuerza bruta. No se sabe qui\u00e9nes son ni que quieren pero est\u00e1n all\u00ed, gravitando en el r\u00edo que brilla bajo el sol del mediod\u00eda. Es un brazo de agua de una belleza superlativa, con un olor diferente a los r\u00edos que naveg\u00f3 de ni\u00f1o. Es un r\u00edo con piedras coloridas y brillantes y en sus arenas pueden verse restos de peces y de caracoles abandonados por las aves que devoraron a sus inquilinos. Todo es paradisiaco, antediluviano, aut\u00e9ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El sonido del r\u00edo se va desdibujando gradualmente. Ve el sol entrar por el amplio ventanal y se da cuenta que se ha quedado dormido una vez m\u00e1s. Es un hombre viejo que ha iniciado el camino hacia la sesentena. La vida de privilegios, de rentas inacabables y de negocios ping\u00fces en ultramar y en el pa\u00eds le han dado la posibilidad de regodearse en los libros y los textos antiguos que le hablan de un mundo que <em>no conoce pero sabe que existe<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se acuerda de la ma\u00f1ana que el bibliotecario le comparti\u00f3 unas hojas amarillentas ordenadas dentro de un cartapacio. <em>Son de un florentino que estuvo alguna vez por all\u00ed<\/em> le dijo. <em>Pens\u00e9 en vos, mi se\u00f1or, cuenta historias que pueden gustaros<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ley\u00f3 por primera vez nombres que no conoc\u00eda y se le empa\u00f1aron los ojos: Gualeguay, Uruguay, Paran\u00e1 Guaz\u00fa. Charr\u00faas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Charr\u00faas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El cronista ha dibujado a un grupo de hombres semidesnudos cubiertos por unos taparrabos que son la \u00fanica presencia de pudor. Los ha representado como seres aguerridos que rodean a un hombre vestido con una armadura incompleta. Est\u00e1n partiendo la cabeza del explorador y la sangre le salta a chorros de los sesos machacados. Las lanzas se dejan entrever junto a los brazos en alto en actitud belicosa. \u00bfQui\u00e9n es ese hombre que est\u00e1 siendo asesinado por los charr\u00faas?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hay en \u00e9l una fuerte empat\u00eda que no logra entender en un principio. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n por la que ese hombre termin\u00f3 sus d\u00edas all\u00ed, en ese r\u00edo de brillo solar? \u00bfCu\u00e1l fue el designio de Dios para que desapareciera en manos de esos feroces e ind\u00f3mitos hombres de piel cobriza y cuerpos esbeltos adornados con plumas de \u00f1and\u00fa? Conforme pasan los minutos se va formando un claro sentimiento que ha conocido en otras situaciones y lo ha abordado sin pedirle permiso, una idea fija y recalcitrante que termina siempre en un agudo dolor en la boca del est\u00f3mago.<em> Envidia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;S\u00ed, envidia de no ser \u00e9l un privilegiado que muere atravesado por lanzas de seres hostiles, envidia de no tener la oportunidad de aparecer en un libro aunque solo sea como la v\u00edctima de un asesinato por parte de abor\u00edgenes en tierras inc\u00f3gnitas. \u00c9l, que ha llevado una vida apegada al estudio, que se ha comportado con la etiqueta que exige su categor\u00eda, que ha refrenado los sentimientos bajos y l\u00fabricos en pos de la adquisici\u00f3n de una posici\u00f3n acad\u00e9mica y una cultura sin m\u00e1culas no conoce la guerra, la sangre, el barro, la pasi\u00f3n irrefrenable del pillaje y el saqueo. No conoce la <em>vida<\/em>. Es solo un erudito viejo, un hombre de papel que vive en la nada memorizando nombres vac\u00edos. Es un hombre amargo. Sabe que su ir y venir a la biblioteca con paso cansino es objeto del ludibrio de sus pocos amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No es siquiera un muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Camina junto al Arno y se detiene pensativo mirando el fluir de las aguas y\u2014es imposible exiliar a Her\u00e1clito de su cabeza\u2014 piensa en el tiempo. El paso por esta tierra es finito, con un principio y un fin como lo decidi\u00f3 Dios en el d\u00eda de la Creaci\u00f3n. Reconstruye la linealidad de su existencia: su primer berrido desnudo saliendo del vientre de su madre, una lombarda fuerte y de pelo rojizo que lo cri\u00f3 por sus medios despreciando a las nodrizas del sur. Los primeros juegos en el parque de la casa principal de su rico padre, un mercader con negocios en Turqu\u00eda y Am\u00e9rica. Su juventud de holganzas y correteos con sus primas, el nacer de la sexualidad y del estudio, el placer de vivir la juventud sin cortapisas ni represiones de los mayores que lo consent\u00edan como a un ni\u00f1o grande. Los libros en lat\u00edn con los monjes de Florencia, las iglesias con sus frescos emblem\u00e1ticos que lo formaron en la idea de la superioridad de Italia en materia de arte y m\u00fasica. M\u00fasica. \u00bfQu\u00e9 danzas y melod\u00edas no escuch\u00f3 con placer infinito en esta ciudad en donde naci\u00f3 el piano?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero la vida tiene su fin y hay cosas que no se reemplazan. Sabe que m\u00e1s all\u00e1 de la c\u00f3moda y rica Europa hay un universo de sensaciones que conoce solo a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de vetustos libros escritos por personas que han sido testigos de cosas extraordinarias. Y eso, \u00e9l, no lo conoce.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No va a tener la sensaci\u00f3n jam\u00e1s de oler ese r\u00edo que se aparece en sue\u00f1os y duermevela. Es una realidad que le est\u00e1 vedada por haber elegido el est\u00e9ril camino de la erudici\u00f3n dejando para otros hombres y mujeres el teatro de la experiencia. No sabr\u00e1 nunca como es la luz del sol poni\u00e9ndose detr\u00e1s de las riberas pedregosas ni el canto de un mil p\u00e1jaros que le son completamente desconocidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La postergaci\u00f3n infinita del verdadero existir es una tortura que provoca dolor en todas sus fibras, como si la ausencia de recuerdos reales de mundos vividos a trav\u00e9s de la carne se manifestara con creces en la incomodidad de no ser m\u00e1s que un pensamiento. Los fil\u00f3sofos han hablado del poder de la introspecci\u00f3n y la b\u00fasqueda de una&nbsp; realidad intangible que habita en lugares que no pueden precisarse; pero es la lujuria de la materia, el oler, tocar, gustar, lo que llama todas las noches desde hace a\u00f1os desde las almohadas de su cama con columnas de madera dorada y doseles. \u00bfQu\u00e9 es lo que han experimentado esos hombres venturosos que se han enfrentado cara a cara con&nbsp; seres antrop\u00f3fagos? \u00bfC\u00f3mo huele la sangre vertida en los encontronazos cuerpo a cuerpo? Nunca lo sabr\u00e1 y los libros no lo dir\u00e1n jam\u00e1s. Es la verdad. Aun el sinsabor de una experiencia es m\u00e1s rica que las palabras impresas en los vol\u00famenes encuadernados en cuero de cerdo que pueblan las bibliotecas, su mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Llora, el motivo es absurdo, jam\u00e1s imagin\u00f3 que la desesperaci\u00f3n por ver su vida desperdiciada en infolios pudiera llevarlo a desear lo inimaginable: <em>sentir una lanza charr\u00faa atravesando su cuerpo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Llora. La cama est\u00e1 desarreglada y las s\u00e1banas son colgajos que caen por los laterales. El dosel y las cuatro columnas se han convertido en \u00e1rboles de la ribera del r\u00edo que brilla y silba un canto ancestral al sol. Se respeta as\u00ed mismo sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas y tratando de hallar la calma luego de la pesadilla. Nunca hab\u00eda sentido tan cerca la imagen recurrente. El sonido de las lanzas golpeando la embarcaci\u00f3n se deja o\u00edr aun un poco m\u00e1s, ya dentro del mundo de la vigilia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Intenta incorporarse pero la punta de una lanza le toca el pecho con un pinchazo real que lo hace moverse violentamente hacia atr\u00e1s. Levanta la vista y los ve. Son ocho o diez de ellos, los brazos cobrizos, los cabellos hirsutos, las miradas h\u00f3rridas que se deforman lentamente a medida que retrocede en la cama. Uno de ellos de cuerpo robusto y melena rebelde lo mira fijo desde el pie de la cama asiendo una lanza. En un instante eterno lo cruza un dolor indescriptible en el pecho. Abre los ojos y ve la mancha roja en las s\u00e1banas y las gotas que caen en el piso acompasadamente. Con las \u00faltimas fuerzas levanta los ojos al cielo azul de la ma\u00f1ana gloriosa junto al r\u00edo Uruguay y dice en una voz apenas audible dibujando una sonrisa: <em>Grazie, Signore Ges\u00f9, grazie.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El sirviente, como todas las ma\u00f1anas, toca la puerta con la jofaina, la navaja y el jab\u00f3n, pero nadie contesta.&nbsp;<br>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 20 de abril de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau Deseo Especial para Eco Italiano &nbsp;Deja pasar bajo los dedos las p\u00e1ginas amarillas de uno de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43,10],"tags":[],"class_list":["post-54248","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias","category-italiano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}