{"id":55857,"date":"2024-05-24T14:56:28","date_gmt":"2024-05-24T14:56:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=55857"},"modified":"2024-05-24T18:54:59","modified_gmt":"2024-05-24T18:54:59","slug":"eco-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=55857","title":{"rendered":"Eco del silencio"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55858\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Florencio-3-150x113.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"55859\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55859\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS1.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"55860\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55860\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS2.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"55861\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55861\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/EdS3.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Eco del silencio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Abre la puerta de la heladera adornada con imanes de todo tipo. Mu\u00f1ecas rusas, gatos, el Pato Lucas, servicios de pizzas a domicilio, farmacias. Mira en el interior y elije una bandejita de fiambre cerrada que compr\u00f3 a la tarde en el supermercado. Unos pases m\u00e1gicos y termina todo en una especie de s\u00e1ndwich hibridado con ensalada. Nunca le import\u00f3 la comida como fetiche. Elige la primera lata de cerveza de la noche, una lager de marca desconocida con letras g\u00f3ticas que pretenden sindicarla con un origen germ\u00e1nico. Ya no saben qu\u00e9 hacer para vender. Se dirige despacio hacia el estudio, una habitaci\u00f3n que tiene una PC y un sof\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a0Estoy una isla de oscuridad que tiembla levemente. Me persiguen las im\u00e1genes (no son im\u00e1genes) de antiguos que buscan encontrarse a s\u00ed mismos. \u00bfQu\u00e9 valor tendr\u00e1 la existencia sino hay esperanza de desaparecer? Suena contradictorio \u00bfno? Ni puedo hablar ni me es necesario solo me expreso as\u00ed para comunicar a quienes usan el oropel de las letras y la vanidad de los sonidos. Estoy m\u00e1s all\u00e1, en otro horizonte.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La aldea devastada por la guerra se ha convertido en una superficie irregular coronada por la bruma. Las pisadas acompasadas, el sonido del cuero y el metal contribuyen a la imagen de irrealidad. Primero un poblado, luego otro. El fuego estragando los techos de las modestas casas y el \u00e9xodo a trav\u00e9s del bosque de familias enteras se repite en toda la naci\u00f3n. La batalla final no se har\u00e1 esperar. El caudillo de los agredidos convoca a una reuni\u00f3n en un mont\u00edculo sagrado vestido de robles y mu\u00e9rdago.&nbsp; Les exige la lealtad y uni\u00f3n necesarias para resistir el final con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Los invasores llegan al campo de batalla poco antes del alba. Al rayar el primer sol ya est\u00e1n en rigurosa formaci\u00f3n ante el enemigo. Las \u00e1guilas de plata brillan entre las formaciones junto a los fasces, las vexilla de las cohortes y dem\u00e1s signa militaria.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Una mujer envuelta en una piel de animal y con la cara rubicunda por el fr\u00edo de la ma\u00f1ana, se acerca audazmente a las primeras formaciones. Arroja la piel y deja ver su cuerpo desnudo con pinturas rituales de color azul. Rompe la quietud con un grito desgarrador. En el silencio que sobreviene se oye la orina cayendo desde la entrepierna de un soldado de la primera fila. Un soldado lleva una cicatriz que le cruza toda la mejilla izquierda. Sabe que va a morir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La batalla es una desgracia. Gigantes de pieles blancas y de barbas rubias, completamente borrachos blanden hachas y espadas. No habr\u00e1 concesi\u00f3n alguna en el caso de que pierdan. Son demasiado atractivos para no exponerlos en el Circo M\u00e1ximo o el Coliseo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Teclea en la pantalla Zuru\u00aeGAMerella y ve la casilla del <em>password<\/em> un momento. La cadena de asteriscos&nbsp; *******&nbsp; la hipnotiza un instante. Piensa en los diferentes scripts para crear una batalla entre legionarios y celtas, sentencias hechas de vac\u00edo que llenan la vida de muchas personas. La irrealidad se ha vuelto una necesidad cong\u00e9nita en este planeta. Mira las letras g\u00f3ticas de la lata y acciona la anilla hacia arriba. Ffss.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Enter.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;La lealtad a los dioses se vio pronto traicionada. Hacer cosas era el trabajo de la memoria colectiva que ahora ten\u00edan bajo su poder. Al menos eso parec\u00eda. Surgieron tensiones y conflictos entre los deseosos hombres \u00e1vidos de oro y de reconocimiento en los confines del imperio. Conforme se fue conociendo el comportamiento de la extra\u00f1a cosa se vio que estaba relacionada con la modificaci\u00f3n del tiempo. \u00bfPod\u00eda algo hecho por humanos cambiar el devenir de las cosas y los sucesos? Al parecer era esta una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s relevantes del portento.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Muchos anhelaban apoderarse de este conocimiento, como aquella joven mujer de cara surcada por dibujos geom\u00e9tricos y paso vacilante.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u2014Largo de aqu\u00ed, soldadito de mierda<\/em> dice El Ente. \u2014<em>Tu muerte est\u00e1 en otro lado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se levanta como un rayo sac\u00e1ndose la armadura y se toca la larga cicatriz de la mejilla izquierda. No hay cad\u00e1veres ni fuego alrededor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;El tiempo es un pliegue de la eternidad una concepci\u00f3n surgida de la mente del hombre, err\u00e1tica falible y ef\u00edmera. Hay cosas m\u00e1s all\u00e1 que no nos pertenecen como el eco de un silencio. Nuestro concepto del infinito es siempre err\u00f3neo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Los sabios que han concebido estas cosas de manifiesta irrealidad accedieron al infinito. El mundo de silicio logr\u00f3 cambios cruciales en el desarrollo de los antiguos hombres y mujeres. Maquinarias que se mueven solas, embarcaciones que surcan los mares a velocidades inimaginables. Sustancias que producen un sinf\u00edn de efectos en los cuerpos de quienes las consumen. \u00bfEra este el mundo que dese\u00e1bamos?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfSe levant\u00f3 un legionario muerto? Zuru\u00aeGAMerella baja la mirada hacia la pantalla mientras lleva la lata de cerveza a los labios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Un bug, seguro. Apura el trago.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No siente dolores ni sangran sus heridas. Tiene un corte profundo en el brazo que, ante su asombro, se va cerrando lentamente, \u00bfQue sortilegio est\u00e1 actuando sobre su cuerpo?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La respuesta no se hace esperar y la Voz comienza a hablar. \u00bfA qui\u00e9n?&nbsp; No espera respuesta ni alternar con interlocutor alguno. Solo habla.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Vivo en esta ciudad hace eones, antes que llegaran todos ustedes. Cohabit\u00e9 con las primeras gentes y vi el promontorio donde esos hombres y mujeres, hijos de lobos, realizaban los vaticinios y le llamaron, por eso, colina Vaticana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;He tenido el oscuro privilegio de moverme en el tiempo, soldadito de cara cortada.&nbsp; El mundo es diferente a lo que conoces. Hay bosques de n\u00fameros y mares de incertidumbre. Los hombres de m\u00e1s all\u00e1 del tiempo han aprendido a manejarlos no siempre con sabidur\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;La idoneidad del ser humano para crear el mal ha sido, desde siempre, insuperable. \u00bfQu\u00e9 es lo mejor para nosotros sino el olvido? En tiempos antiguos se hablaba de un r\u00edo que borraba los recuerdos. Le llamaban Lete. No sabemos de la memoria anterior. Hemos vivido otras vidas o ninguna pero no podemos precisar si esto es as\u00ed o no. El olvido es un remedio para mitigar el dolor de una existencia muchas veces penosa.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Tu pueblo tiene una pl\u00e9tora de leyendas de dioses y semidioses que urden en el telar del universo la existencia de los humanos. Poseen historias propias como la de un ser de dos caras que tiene la habilidad de ver el presente y el futuro; pero tambi\u00e9n han cosechado leyendas e historias de los pueblos que conquistaron. Particularmente se interesan por los avatares de los dioses de una naci\u00f3n insular de mayor tradici\u00f3n a la que doblegaron.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;El mundo que me fue dado ver es un esc\u00e1ndalo: ni\u00f1os con actitudes de adultos y adultos inmaduros que se visten y hacen juegos de peque\u00f1os. Dinero constituido por aire, sin que ning\u00fan metal u objeto valioso respalde su existencia. Avidez por el hallazgo de minerales que emiten luz en la oscuridad y que manipulados con destreza pueden destruir ciudades enteras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Para los sabios antiguos la eternidad era objeto de extensos debates acerca de su naturaleza, para los vates la fuente de inspiraci\u00f3n de figuras ret\u00f3ricas y versos; para los amantes el deseo de perpetuar dos labios lacer\u00e1ndose en un beso. Para esta gente es una forma de manejar la informaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfSabes lo que eres, soldadito de cara cortada? Un manojo de ceros y unos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Zuru\u00aeGAMerella levanta la cabeza del escritorio y ve las siete latas de cerveza al lado del CPU pintado con aerosol plateado. Respira profundo sintiendo el olor a cebada y l\u00fapulo que pasa por sus fosas nasales. Ve su rostro tatuado reflejado en la ventana.&nbsp; Revisa el script de Java y en el bloc de notas cambia `legionario` por `boxeador`.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Que sufra, para eso es macho.<\/p>\n\n\n\n<p>Va con paso tambaleante hacia la ventana y ve la calle. <em>La ciudad eterna<\/em>, la ciudad por antonomasia. Cualquier ciudad distinta de esta se dice <em>oppidum<\/em>, piensa.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Me llevan a un edificio en las afueras de la ciudad, un recinto preparado para un espect\u00e1culo como los de antes. La ciudad no ha perdido su pasi\u00f3n por los encuentros escandalosos. <em>Panem et circenses<\/em>. En una pared iluminada veo mi propia imagen con el torso desnudo, musculoso. Mis manos est\u00e1n ocultas en dos voluminosos guantes de color rojo brillante. Mediante alg\u00fan extra\u00f1o subterfugio han disimulado la cicatriz de mi mejilla izquierda y me veo m\u00e1s bello. En grandes letras de un idioma que desconozco se anuncia algo. Junto a mi figura aparece otro hombre con el torso tambi\u00e9n desnudo y con las manos protegidas, cubri\u00e9ndose la cara, agachado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Estoy frente a frente con un p\u00fagil de piel oscura y rasgos completamente extra\u00f1os. El escenario en donde me han subido a la fuerza es un rect\u00e1ngulo bordeado por cuerdas que delimitan la arena. Golpes dados con un martillo sobre un disco de metal indican el comienzo de un nuevo encuentro con mi contrincante. Ambos vestimos ropas coloridas y luminosas a la potente luz indefinida que est\u00e1 en todas partes. No hay tiempo, solo movimientos que indican sucesiones de golpes y m\u00e1s golpes. No entiendo las lenguas que me hablan, ni las maneras en que se visten las multitudes que nos rodean gritando en forma agresiva, visceral. He visto esto en alg\u00fan lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hoy es el d\u00eda de mi muerte. Estoy feliz.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ve venir el \u00faltimo golpe en el cuadril\u00e1tero de las afueras de Roma y escucha el grito desgarrador de una mujer con los labios pintados de rojo furioso envuelta en una piel animal. Est\u00e1 en la primera fila junto a una mujer joven de cara tatuada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>101010101111111000011111111001011111010101011111010101101110101010101010111101010111110101101011011111111111101010101011011111110101101011111011101011101111101101010111111101010101011111110011010111010101011110101011111111101111111001000000101101011001010111110110110101101011110101111010101010101010101111010101110110100111101010110110101011010101010101011111101110110111011<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Zuru\u00aeGAMerella acomoda el tapado de piel sint\u00e9tica a su novia antes de salir a la calle desde el estadio de boxeo donde han asistido a una acto sangriento, casi propiciatorio. La noche es fr\u00eda, estrellada. Los recolectores de basura est\u00e1n cargando los contenedores y el sonido del sistema hidr\u00e1ulico le ponen la m\u00fasica adecuada a la escena. Rodea a la mujer con los brazos y le besa mordi\u00e9ndole el cuello. Zuru\u00aeGAMerella lleva una gruesa campera camuflada comprada en un remate militar el a\u00f1o pasado en Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Las luces de la ambulancia se alejan por la calle angosta llevando al p\u00fagil hacia su destino final, una mesa de acero inoxidable donde cumplir\u00e1n el papeleo de rigor entre los forenses y la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<em>Gracias por todo, palomitas,<\/em> dice El Ente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La pareja recibe el golpe del auto y caen abrazadas en la fr\u00eda calle de Roma. Zuru\u00aeGAMerella mira a su novia inerte a unos pasos y se acuerda cuando la escuch\u00f3 gritar delante de sus celtas hace dos mil a\u00f1os, antes de la \u00faltima batalla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El mundo se vuelve un silencioso pasillo de ceros y unos que danzan en forma arbitraria delante de sus ojos, un mar de duendecitos que no dejan de intercambiar posiciones a una velocidad vertiginosa. Recuerda su infancia cuando en el fondo de la casa de su abuela vio un conejo con una galera y lo persigui\u00f3 hasta caer en un ciclo de cambios y mutaciones que nunca pudo identificar con algo en concreto. La trama del universo es una farsa, una cosa que no existe y que solo presenta acumulaciones de energ\u00eda en algunos lugares y que la tonter\u00eda de los griegos llam\u00f3 \u00e1tomos. \u00bfPor qu\u00e9 lamentar algo si no se es nada?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Soy apenas una programadora alcoh\u00f3lica y desocupada con la cara tatuada con motivos celtas que busca a Dios en una calle de Roma mientras oye el eco del silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 24 de mayo de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau Eco del silencio Especial para Eco Italiano &nbsp;Abre la puerta de la heladera adornada con imanes de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-55857","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=55857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55857\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=55857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=55857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=55857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}