{"id":57152,"date":"2024-06-16T13:44:31","date_gmt":"2024-06-16T13:44:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=57152"},"modified":"2024-06-16T18:36:16","modified_gmt":"2024-06-16T18:36:16","slug":"la-esfera-de-trodant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=57152","title":{"rendered":"La esfera de Trodant"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57153\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-2.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"57154\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57154\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"57155\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57155\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-esfera-de-Trodant-3.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La esfera de Trodant<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Llego a la ciudad en busca del <em>labrador del vac\u00edo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Atravieso en silencio la tit\u00e1nica barbacana que protege la entrada de Trodant. El d\u00eda promete ser bello, soleado, sin embargo hay una oscuridad intr\u00ednseca a la ciudad, como si los ladrillos absorbieran la luz. A\u00f1os y a\u00f1os de estar aislada del resto del mundo, la urbe con la elevada ciudadela se presenta al visitante como una entidad solitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Los portentos y maravillas se suceden en las calles: mercados donde se venden frutos de colores extra\u00f1os, adivinadores del futuro, consumidores de sustancias estimulantes. La ciudad es famosa por tener en alg\u00fan lugar desconocido un recinto con caniles revestidos en oro.<\/p>\n\n\n\n<p>Me hab\u00edan dicho de un experto en contener la nada en un laboratorio alqu\u00edmico oculto en las intrincadas calles de Trodant. El horror al vac\u00edo ha perseguido a la humanidad desde sus or\u00edgenes. Sin embargo, existen quienes lo adoran y conforman una cofrad\u00eda secreta e inici\u00e1tica. Desde los rincones de la tierra se re\u00fanen en esta ciudad, una vez al a\u00f1o, los <em>Aratores ex vacuum, <\/em>los <em>labradores del vac\u00edo<\/em>. Tengo \u00f3rdenes de desbaratar esta hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dirijo a la torre, una construcci\u00f3n cubierta por una hiedra, donde habita uno de ellos. He sido informado por alcahuetes y profesionales acerca del lugar de su mansi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>II<\/p>\n\n\n\n<p>Miro extra\u00f1ado el recinto oscuro con paredes de piedra de textura r\u00fastica. El <em>labrador del vac\u00edo <\/em>se muestra excitado, como si una energ\u00eda extra\u00f1a lo moviera a hablar y explicar sus desarrollos. No parece ser una persona malvada (como piensan quienes me comisionaran a investigarlo) pero, sin embargo, la angustia se deja traslucir en muchos de sus gestos y en su forma de mirar, por momentos <em>vac\u00eda<\/em>, por momentos luminosa. Son las mutaciones de car\u00e1cter de las personas que no se sienten bien consigo mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fondo del recinto hay una esfera de vidrio y metal montada sobre una base. En su interior hay una mujer insustancial e inexpresiva. La imagen me produce horror.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLo que est\u00e1s viendo en este momento, buen hombre, es el producto de mi trabajo como labrador del vac\u00edo. Un d\u00eda descubr\u00ed que si sacaba todo el aire albergado dentro de esta esfera, producto de arduos trabajos, iba a llegar a un contenido absolutamente desprovisto de materia. Ni una gota del microsc\u00f3pico aire que respiramos se encontraba dentro de esta esfera. Hab\u00eda llegado a uno de los descubrimientos m\u00e1s grandes de toda la humanidad. Sin embargo conceb\u00ed el siguiente subterfugio. Mediante la aplicaci\u00f3n de los instrumentos con que hab\u00eda sacado previamente el aire, continu\u00e9 trabajando, extrayendo vac\u00edo del vac\u00edo;\u00bfqu\u00e9 podr\u00eda pasar si segu\u00eda haciendo esto?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abDurante noches y noches trabaj\u00e9 con ah\u00ednco buscando una forma de quitar todo el aire del interior de la esfera. Mis afanes no dieron frutos de inmediato y mi sufrimiento se convirti\u00f3 en una pesada carga. Perd\u00ed peso, dej\u00e9 de dormir, incluso comenc\u00e9 a beber\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abCon el tiempo y con el esfuerzo descubr\u00ed que se hab\u00eda empezado a formar en el centro de la esfera un ligero y peque\u00f1\u00edsimo puntito azul. Veamos esto: cuando recorremos el mundo real el de todos los d\u00edas con los \u00e1rboles, los p\u00e1jaros y las piedras de las calles tenemos la sensaci\u00f3n de poder tocar este mundo; sentimos el fr\u00edo de las piedras, el dolor de una herida, el agua de lluvia cayendo sobre nuestro cuerpo descubierto. Ese puntito azul era lo contrario,&nbsp; lo no tangible\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEsto que estaba viendo en el interior de la esfera era el mundo de lo que no se pod\u00eda tocar y sin embargo ten\u00eda existencia. Imagin\u00e9 toda una ciudad que nunca hab\u00edamos visto y que estaba hecha de esta <\/em>no materia<em>, insustancial e intangible. Sab\u00eda que hab\u00eda hecho algo extraordinario y ese punto de luz gradualmente fue cobrando la forma de una mujer, una personalidad ensimismada de ojos almendrados y siempre entrecerrados, sin que sonriera ni dijera nada. Simplemente se mov\u00eda como un pez dentro de esa esfera, absorbiendo la energ\u00eda y la poca alegr\u00eda que hab\u00eda alrededor de ella\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab \u00bfQu\u00e9 era lo que hab\u00eda hecho, de d\u00f3nde proven\u00eda y qu\u00e9 ten\u00eda en su mente, si la ten\u00eda, este ser? El ser humano siempre ha tenido miedo al vac\u00edo; hablamos del <\/em>horror vacui,<em> esa necesidad que tieneel artista de llenar toda su obra con objetos concretos que estimulen nuestros sentidos.Esta creaci\u00f3n que ten\u00eda prisionera en mi gabinete era la negaci\u00f3n misma de todo lo que pudi\u00e9ramos representar; \u00bfpiensas en eso?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa sola existencia de ese ser o mejor dicho, su <\/em>no existencia<em> era perturbadora. Pasado el entusiasmo del primer momento de mi creaci\u00f3n me di cuenta que este hom\u00fanculo gravitaba sobre mi y depend\u00eda de \u00e9l absolutamente. Se volvieron m\u00e1s frecuentes las entradas a este laboratorio en donde la ten\u00eda aprisionada en la esfera de vidrio que limitaba su mundo. \u00bfQu\u00e9 era lo que me estaba pasando?, \u00bfa qu\u00e9 poderes inc\u00f3gnitos y arcanos se deb\u00eda mi dependencia al ser de vac\u00edo? Creo que nunca lo sabr\u00e9 y por eso comenc\u00e9 a arrepentirme del experimento que hab\u00eda hecho\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abTuve una revelaci\u00f3n cruda: esa mujer no era nada fuera de su prisi\u00f3n de vidrio y flejes. Pens\u00e9 y reflexion\u00e9 sobre la raz\u00f3n de mi presencia en este mundo. \u00bfExistir\u00eda acaso un versi\u00f3n de mi mismo hecho de nada? \u00bfSer\u00eda esa contrapartida lo que se llama el alma?, De ser as\u00ed en este mundo, en alguna de las calles de Trodant estar\u00eda caminando una mujer sin alma, la leg\u00edtima due\u00f1a de la que yo hab\u00eda encerrado en la esfera. El descubrimiento me dio nauseas. Lo que hab\u00eda hecho en mi af\u00e1n de experimentar con la naturaleza era adue\u00f1arme del alma de una persona. Me sent\u00ed diab\u00f3lico, abyecto. La vanidad confundi\u00f3 mis sentimientos y ahora estoy aqu\u00ed encerrado con un ser eterno que no puedo liberar. Soy un prisionero de esta esfera\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abS\u00e9 que muchos escritores antiguos han hablado de gente que en \u00e9pocas pasadas hab\u00edan manejado la esencia de la materia y se hab\u00edan entrometido dentro de los espacios vac\u00edos que cohabitan en ella para hallar una forma muy extra\u00f1a de poder. El trabajo con esto los hab\u00eda llevado a construir ciertos inventos que llevaron a la destrucci\u00f3n del mundo pret\u00e9rito. Nuestra ciudad, Trodant que fue alg\u00fan d\u00eda, seg\u00fan las leyendas, la sede de una importante religi\u00f3n, hab\u00eda sucumbido bajo la experiencia hecha por estos sabios. Hoy d\u00eda s\u00f3lo quedaban algunos restos de edificaciones que parec\u00edan ser templos derruidos, calcinados por ese poder\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Me mira con un suspiro dram\u00e1tico y acerca las manos al vidrio como queriendo acariciar a la mujer en su interior.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSoy un potencial asesino, por eso te han enviado a buscarme. Tienes la venia para golpearme y darme tormento. Te lo he contado todo sin necesidad de eso. Se digno de tu encomienda, lib\u00e9rame\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>III<\/p>\n\n\n\n<p>Comprendo que este hombre ha hecho algo que no puede controlar cabalmente. La desesperaci\u00f3n que brinda la soledad acent\u00faa su dolor y confusi\u00f3n. La mujer sigue flotando en el interior de su recept\u00e1culo mirando con ojos cansinos e indescifrables.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 lugar de este vasto mundo reside esa mujer que veo junto al alquimista? Una presencia cuya \u00fanica realidad es estar ausente en ese lugar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa persona que est\u00e1 all\u00ed con <em>ojos vacuos<\/em> constituye toda la fuerza del cosmos. Todo lo que nos rodea m\u00e1s all\u00e1 de estas tierras esta hecho por esa <em>no materia<\/em>. Pienso en el devenir del tiempo, en los cambios que surgir\u00edan en el futuro, si es que ese concepto puede existir. He o\u00eddo de extra\u00f1os lugares en donde sostienen la circularidad del tiempo y la destrucci\u00f3n como fuente de creaci\u00f3n, una forma de hacer resurgir cosas nuevas a partir de lo viejo. \u00bfSabes cuantas ciudades se han construido con los ladrillos de urbes antiguas, devastadas por la guerra y la ambici\u00f3n de mercaderes? Trodant misma est\u00e1 cimentada sobre los restos calcinados de lo que fue una gran ciudad y que alguna vez alberg\u00f3 el poder religioso de la mitad del mundo. El fuego se la llev\u00f3 y dej\u00f3 solo los restos sobre los cuales se edific\u00f3 esta nueva ciudad, la de <em>los caniles dorados<\/em>. Este hombre ha comenzado un nuevo ciclo de la circularidad del tiempo. Es, a su manera, un nuevo ap\u00f3stol de la destrucci\u00f3n y el desafuero. Y esa mujer es <em>la destrucci\u00f3n misma, el inicio del caos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dirijo mi mirada al ser ominoso detr\u00e1s del grueso vidrio y con disimulo tomo un martillo. Asesto el golpe sin hesitar en la cabeza del <em>labrador del vac\u00edo<\/em>. Luego sin respirar golpeo con todas mis fuerzas la esfera.<\/p>\n\n\n\n<p>IV<\/p>\n\n\n\n<p>La nube de ceniza radioactiva amortaja los caniles de Trodant.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 16 de junio de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau La esfera de Trodant Especial para Eco Italiano Llego a la ciudad en busca del labrador del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-57152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}