{"id":59623,"date":"2024-08-03T13:49:30","date_gmt":"2024-08-03T13:49:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=59623"},"modified":"2024-08-03T13:49:30","modified_gmt":"2024-08-03T13:49:30","slug":"moonlight-mile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=59623","title":{"rendered":"Moonlight Mile"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-59624\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-2.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"59625\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-59625\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-1.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" data-id=\"59626\" src=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-59626\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Moonlight-mile-3.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Moonlight Mile<\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es uno de los primeros d\u00edas primaverales del a\u00f1o y la tarde est\u00e1 llegando a su fin. Lo veo sentado en uno de los bancos junto al sendero, entre los a\u00f1osos \u00e1rboles, esculturas naturales que mitigan el cemento urbano. A su alrededor exhibe hojas y cartoncitos con dibujos de gatos en diferentes poses y situaciones, obras na\u00edf con un atractivo muy particular. Trabaja con biromes, resaltadores y rotuladores para hacerlos y los&nbsp; vende a los visitantes por muy poco dinero, apenas unas monedas. Aparenta unos sesenta a\u00f1os no bien llevados. Sobre el banco hay una gu\u00eda de astronom\u00eda manoseada, uno de esos libros que acompa\u00f1an al lector toda una vida. Una joven&nbsp; pareja se besa y escucha m\u00fasica en un pasacasete.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al ver mi inter\u00e9s en su obra, me dirige la palabra. Mueve las manos con la parsimonia de un docente. Sin embargo se lo ve como un hombre simple, amigable y apasionado. No tiene el acartonamiento de un catedr\u00e1tico universitario.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abLas constelaciones nos hablan de la historia de la humanidad y de las civilizaciones que han dado nombre a las estrellas. El cielo nocturno es un conjunto de estratos que dejaron los distintos grupos que se ocuparon de \u00e9l. Sin embargo hemos discriminado a las culturas que no fueron dominantes, las que no construyeron imperios o reinos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abPienso en las constelaciones de los habitantes de Am\u00e9rica, la Cruz del Sur es la pisada de un \u00f1and\u00fa para gente como los mocov\u00edes y los mapuches. Creo que son de Argentina o por ah\u00ed, nunca sal\u00ed del pa\u00eds\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se agacha y acomoda una de las tarjetas que se mueve por la brisa de la tarde. Acaricia el cart\u00f3n como si fuera un tesoro. Parte del alma de este hombre est\u00e1 en esos dibujos de gatos que parecen cobrar vida a medida que habla conmigo a trav\u00e9s de un soliloquio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNo hay constelaciones de gatos. Los \u00fanicos felinos del cielo son el le\u00f3n, Leo y el leoncito, Leo Minor, una constelaci\u00f3n llena de curiosidades. A fines del siglo dieciocho \u2014 en la fiebre de la ciencia y el conocimiento\u2014 un franc\u00e9s, Joseph J\u00e9r\u00f4me de Lalande, cre\u00f3&nbsp; <\/em>Felis<em>, la constelaci\u00f3n del gato. Sin embargo su idea no subsisti\u00f3. He sido llamado a rescatarla\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 motivo un animal que acompa\u00f1a nuestra vida cotidiana, misterioso, esot\u00e9rico no est\u00e1 en el cielo? Hemos dejado detr\u00e1s los sue\u00f1os, los delirios de la imaginaci\u00f3n que son la fuente de creaci\u00f3n y de solaz en nuestras vidas. Si no nos pregunt\u00e1ramos estas cosas no estar\u00edamos verdaderamente vivos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Dirige una mirada melanc\u00f3lica al cielo, la confirmaci\u00f3n visual de una historia que lleva en su cabeza hace a\u00f1os y que relata a las personas que quieren o\u00edrlo. Me doy cuenta que soy uno de ellos, tal vez el \u00fanico en a\u00f1os que lo quiere entender.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abPiensa que hubo una vez una primera persona que quiso poner orden en el cielo. Es una contradicci\u00f3n, \u00bfno?, el cosmos tiene un orden que nosotros, los seres sublunares no entendemos. No en vano <\/em>cosmos<em> significa eso, <\/em>orden<em>. Le llamamos cosm\u00e9tica al arte de poner orden\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00ab\u00bfQu\u00e9 pensaron esas mujeres y hombres que encontraron historias en el cielo? Buscaban un escape de los sinsabores de la vida en la tierra, una forma de recordar que all\u00ed arriba hab\u00eda una mitolog\u00eda, un tesoro luminoso para acompa\u00f1ar la soledad aqu\u00ed en nuestro planeta. Pienso en el granjero del Lacio, pieza fundacional de una parcela de tierra que a\u00fan no sab\u00eda que se llamar\u00eda Roma y que estaba destinada a dejar su cultura en una gran extensi\u00f3n del planeta. Eran granjeros que no ten\u00edan ni siquiera la seguridad de vivir ma\u00f1ana. Los vaivenes de la pol\u00edtica y de las guerras requer\u00edan de soldados para conquistas y defensa de las ciudades. La posibilidad de morir en la guerra blandiendo un gladio era m\u00e1s alta que terminar la vida en un t\u00e1lamo. Las estrellas jugaban as\u00ed un papel fundamental en la vida de la pobre gente. Era parte de su religi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00ab Pienso en los mitos de la creaci\u00f3n y de la destrucci\u00f3n, de las civilizaciones antiguas que convivieron con los dioses en las colinas o en los bosques sagrados. Anta\u00f1o la deidad compart\u00eda el d\u00eda a d\u00eda con los habitantes de los poblados desde la antigua caldea hasta esos agricultores del Lacio que le dec\u00eda. El universo est\u00e1 en todos lados pero es en la noche, contemplando el cielo estrellado, cuando tomamos conciencia de nuestra situaci\u00f3n. Las constelaciones, esos dibujos imaginarios que nunca se parecen a lo que supuestamente representan, nos han acompa\u00f1ado desde los albores de la humanidad. Pienso en la palabra albor, que entra\u00f1a una idea astron\u00f3mica, es el momento en que el cielo nocturno comienza a emblanquecer y anuncia la llegada del d\u00eda. Vivimos entre vocablos que designan astros y dioses. La semana es una advocaci\u00f3n a los siete cuerpos m\u00f3viles que conoc\u00edan los antiguos\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abHemos perdido el valor de estar en el campo junto a una fogata mirando hacia el cielo y hablando de nuestros mayores, de historias de caza y de pesca, de la recolecci\u00f3n de los alimentos y de la navegaci\u00f3n de los r\u00edos y arroyos. Las estrellas nos acompa\u00f1aron durante milenios. Las hemos abandonado\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00ab \u00bfQui\u00e9nes crearon las constelaciones? \u00bfHombres con un saber inici\u00e1tico vedado al resto de la gente? No, pastores y navegantes\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ya no se encuentra gente as\u00ed, pienso. Es una aventura escuchar una proposici\u00f3n tan singular en un mundo donde la mediocridad est\u00e1 al orden del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abLa observaci\u00f3n de los astros es un camino, no un&nbsp; fin. La misma materia de las estrellas se re\u00fane en las c\u00e9lulas de nuestro cuerpo.&nbsp; S\u00e9 de personas que conocen el mundo entero, las plazas y los parques de ciudades bell\u00edsimas, museos, monumentos hist\u00f3ricos. Sin embargo son muy pocas personas las que conocen el cielo que una forma de estar vivo por siempre. Deseo eso\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abCuando era ni\u00f1o imaginaba una roca en un desierto en otro planeta. Sobre la superficie oscura estaba escrito todo el secreto de la astronom\u00eda, una especie de presente de Dios a sus hijos. El trabajo de los astr\u00f3nomos es buscar esa roca y aprender a leer el mensaje. \u00bfLe gustar\u00eda? Ese doble desaf\u00edo es lo que define todo. Pienso que en el medio del desierto todo se hace posible \u00bfLo sab\u00eda? No hay imposible que no se resuelva en una realidad, en algo tangible como caminar por la arena y las rocas de noche. Las estrellas lo atestiguan. Debe saber su idioma. Los astr\u00f3nomos hacemos eso, entender el lenguaje de los astros. El desierto alberga esa roca \u00fanica, una piedra del cielo con un lenguaje de extrema dificultad para leer\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La pareja del pasacasete port\u00e1til se sigue besando al comp\u00e1s de <em>Moonlight Mile<\/em> de los <em>Rolling Stones<\/em>. Miro el rostro de mi interlocutor de perfil, es el de una persona incomprendida al grado tal de sentirse solo sin saberlo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u00abMe echaron. Dijeron que hab\u00eda cumplido con mi trabajo preciso y concienzudo al pie de la letra y que la astronom\u00eda se hab\u00eda beneficiado.&nbsp; Por alguna raz\u00f3n no permitieron que siguiera&nbsp; con ellos. Hab\u00eda algo extra\u00f1o en la actitud de todos mis compa\u00f1eros. Me permitieron quedarme pero haciendo tareas de mantenimiento en el observatorio. Nunca entend\u00ed que hab\u00eda pasado. Creo que se cansaron de m\u00ed\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No s\u00e9 qu\u00e9 decirle. Es dif\u00edcil explicar la envidia a una persona pura como \u00e9l. Tal vez no se habr\u00e1 dado cuenta de la cantidad de mag\u00edsteres y doctores que pululan sobre la corteza terrestre sin nada que decir, con t\u00edtulos comprados o simplemente haci\u00e9ndole favores a los jefes de tesis que no tienen disc\u00edpulos de los cuales regodearse. La ciencia y el conocimiento se han vuelto un comercio inesperado desde hace a\u00f1os. No importa saber sino fingir que se es brillante.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Imagino la roca negra sola en el desierto que recibe la luz de las estrellas. Hay lugares del universo que tienen un \u00e1tomo en un metro c\u00fabico de espacio. Es el vac\u00edo m\u00e1s absoluto que puede concebir la mente humana. \u00bfC\u00f3mo puede existir un universo hecho de la nada? Miro al cielo y observo la Luna acerc\u00e1ndose al cuarto creciente. En breve empezar\u00e1 a oscurecer. Escucho la voz de Mick Jagger que se diluye en el aire del parque.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Oh, I&#8217;m sleeping under strange, strange skies<\/em><em><br><\/em><em>Just another mad, mad day on the road.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esta noche so\u00f1ar\u00e9 con una piedra en el desierto, con un gato hecho de estrellas. So\u00f1ar\u00e9 con la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 3 de agosto de 2024<\/p>\n\n\n\n<p>_______________<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;(1) Robert Burnham&nbsp; Jr. (1931-1993), astr\u00f3nomo de oficio, trabaj\u00f3 durante veinte a\u00f1os en el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, midiendo movimientos propios estelares. Una vez culminado su contrato vivi\u00f3 en situaci\u00f3n marginal sin relacionarse con colegas o compa\u00f1eros. Es el autor de la obra en tres tomos titulada <em>Burnham&#8217;s celestial handbook, <\/em>uno de los libros m\u00e1s importantes publicados en el siglo XX acerca de la observaci\u00f3n del cielo nocturno. El libro incluye comentarios sobre poes\u00eda y literatura adem\u00e1s de mitolog\u00eda. La obra se vendi\u00f3 por miles sin que Burnham cobrara los derechos. Su \u00faltima actividad conocida consisti\u00f3 en vender tarjetas con dibujos propios de gatos en Parque Balboa en San Diego.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El presente cuento es una fantas\u00eda sobre algunos hechos reales. La construcci\u00f3n del personaje es propia y literaria y puede no tener nada que ver con la verdadera personalidad de Burnham.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau Moonlight Mile Especial para Eco Italiano &nbsp;Es uno de los primeros d\u00edas primaverales del a\u00f1o y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,22],"tags":[],"class_list":["post-59623","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-libros-y-revistas-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59623"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59623\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}