{"id":61646,"date":"2024-09-21T14:27:44","date_gmt":"2024-09-21T14:27:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=61646"},"modified":"2024-09-21T14:29:49","modified_gmt":"2024-09-21T14:29:49","slug":"la-espera-de-heathen-melody","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=61646","title":{"rendered":"La espera de Heathen Melody"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61647\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/La-espera.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La espera de Heathen Melody<\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Priscila Carpenter buscaba la verdad entre las cosas m\u00e1s rec\u00f3nditas del Universo. En los caracoles del jard\u00edn y en las manchas de humedad de los libros de la voluminosa biblioteca de su abuelo. Cuando era muy peque\u00f1a miraba a las estrellas desde el patio trasero, en las noches de verano mientras sus abuelos tomaban <em>Martini dry<\/em> y admiraban la belleza de la blonda nietita que abr\u00eda los brazos de par en par y simulaba hablar una lengua extra\u00f1a inventada por ella, la lengua de los seres que a\u00f1oraba ver entres las estrellas. \u2014<em>\u00a1Nae hic var tenus jutir!<\/em>\u2014 vociferaba con sus manitas apretadas, y los dientitos de leche brillando.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde descubri\u00f3 que el vecino de al lado era un aficionado a la astronom\u00eda. Al enterarse se present\u00f3 (sin pedir permisos a los abuelos) y le explic\u00f3 al hombre, que era un militar retirado con el corte de pelo a la americana y ojos peque\u00f1os, que ella era un ser elegido para el estudio de los astros y de los seres que los habitaban. El hombre comprendi\u00f3 que mas all\u00e1 de todo el galimat\u00edas vociferado por la ni\u00f1ita, sin duda pose\u00eda alg\u00fan talento y la invit\u00f3 a ir a su casa de tarde en tarde. Le mostr\u00f3 las medallas de la guerra, el dedo amputado \u2014luego de que un disparo de AK-47 en Vietnam volcara una tetera de agua hirviendo sobre su mano\u2014 y su gran colecci\u00f3n de revistas y libros de astronom\u00eda. El Mayor ( como lo llamaremos de ahora en mas) ense\u00f1\u00f3 a la ni\u00f1a las p\u00e1ginas del cl\u00e1sico libro <em>El telescopio del aficionado<\/em> de Jean Texerau, que ense\u00f1aba, en una forma casi inici\u00e1tica, como construir un telescopio en su propia casa; le mostr\u00f3 las cartas mensuales de <em>Sky &amp; Telescope<\/em> y c\u00f3mo usarlas y los preciosos tomos de <em>Amateur Telescope Making,<\/em> con sus miles de fotos en blanco y negro tomadas en todos los cobertizos y graneros del pa\u00eds, lugares donde productores agropecuarios, profesionales y a\u00fan vagos ten\u00edan instalados sus telescopios construidos con restos de m\u00e1quinas de cocer y fierros viejos.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s en la escuela secundaria ser\u00eda la <em>ni\u00f1a de las estrellas<\/em>. Con su vestimenta estrafalaria y sus maquillajes exagerados y originales, siempre hablaba en los recreos de los astros y de las cosas que le transmit\u00edan por las noches. Hablaba de Pit\u00e1goras y de la m\u00fasica de las esferas, de Galileo y del \u00c1rea 51. Por lo dem\u00e1s era mala en todas las materias salvo en geograf\u00eda y en artes esc\u00e9nicas. Siempre se presentaba a cuanta obra montaran los profesores de drama y artes esc\u00e9nicas, con su parafernalia de maquillajes, pelucas, mallas de lentejuelas, pesta\u00f1as postizas extra largas, medias de colores y guantes largos. Todo dentro de una peque\u00f1a mochilita con la forma de un osito panda.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego vino la poes\u00eda y despu\u00e9s de eso (como suele pasar) el sexo con un var\u00f3n introvertido. Su primer poema se llamaba <em>Nae hic var tenus jutir<\/em>. Lo present\u00f3 a un concurso de la escuela y gan\u00f3 el primer premio. Nadie entend\u00eda nada, ni siquiera el jurado integrado por profesoras lesbianas, fracasadas en el arte de la escritura pero que ten\u00edan afecto por la peque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche de la entrega de premios lo vio por primera vez por entre medio de sus pesta\u00f1as pintadas de naranja entre la multitud del sal\u00f3n de actos y se enamor\u00f3. Ese d\u00eda muri\u00f3 Priscila Carpenter y naci\u00f3 <em>Heathen Melody.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Heathen Melody, creci\u00f3 y se volvi\u00f3 una mujer \u2014si bien no bonita\u2014 no desprovista de atractivo y gracia. Vest\u00eda en forma estrafalaria pero eso no le imped\u00eda hacer una vida social de cierta soltura y dignidad. Congeni\u00f3 con todos los credos y g\u00e9neros, con todas las sexualidades y escuch\u00f3 con respeto y atenci\u00f3n m\u00faltiples ideas. Incursion\u00f3 en todas las m\u00fasicas y en todos los m\u00fasicos, desde Mozart (amaba la sinfon\u00eda N\u00ba 38), pasando por Sigur R\u00f3s, Kitaro, Kiss y Rasputina. La necesidad la llev\u00f3 trabajar en el despacho de un corral\u00f3n gigantesco en las afueras de Kansas city, donde alternaba con amabilidad, no exenta de picard\u00eda y salidas de doble sentido, con los voluminosos camioneros y personal de la construcci\u00f3n. Heathen era el personaje del barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus tiempos libres sigui\u00f3 la carrera de letras y orden\u00f3 un poco su cabeza. Sus poemas cobraron fuerza expresiva y se volvieron entidades, si bien cr\u00edpticas e intimistas, llenas de belleza est\u00e9tica:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Astros visten mis caminos como piedras<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El amanecer aguarda otra llegada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n de ustedes me amortajar\u00e1 de polvo de estrellas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando llegue el d\u00eda, ese d\u00eda,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En que \u00e9l venga a buscarme?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Heathen no descuid\u00f3 su pasi\u00f3n por la astronom\u00eda y compr\u00f3 algunos telescopios y libros que atesoraba en la casa que le hab\u00edan dejado sus abuelos al morir. El Mayor tambi\u00e9n se fue una ma\u00f1ana de invierno gritando \u00f3rdenes a las enfermeras desde una cama de una sala de terapia intensiva, pidiendo apoyo de la aviaci\u00f3n y Napalm.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del sexo incidental con los camioneros del corral\u00f3n, Heathen no ten\u00eda pareja estable; lo a\u00f1oraba. Desde el d\u00eda de la entrega de premios en la escuela decidi\u00f3 esperar a su amor que la mir\u00f3 con esos ojos \u00fanicos entre la asistencia al acto y que aplaudi\u00f3 con mesura pero con admiraci\u00f3n sincera. Recordaba a\u00fan veinte a\u00f1os despu\u00e9s la sensaci\u00f3n del escalofr\u00edo que sinti\u00f3 al percibir a ese ser maravilloso que hab\u00eda comprendido su poema, tal vez el \u00fanico entre los centenares de la asistencia que hab\u00eda descifrado el mensaje que transmit\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas discurr\u00edan mon\u00f3tonos entre bolsas de cemento, herramientas, hierros nervados y remaches pop. Un d\u00eda en que el sal\u00f3n inmenso del corral\u00f3n estaba vac\u00edo (cosa rara), la silueta de un hombre cence\u00f1o se perfil\u00f3 en la puerta vaiv\u00e9n. Heathen, que estaba concentrada en la pantalla de la computadora, sinti\u00f3 electricidad en el cuello. Levant\u00f3 la cabeza y lo vio. Era el hombre del sal\u00f3n de actos, el mismo, sin un a\u00f1o m\u00e1s o menos. Se acerc\u00f3 hasta el mostrador y sin proleg\u00f3menos ni presentaciones le dijo a Heathen:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf<em> Nae hic var tenus jutir?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Heathen tembl\u00f3 un momento. Luego se tranquiliz\u00f3 y le contest\u00f3 con soltura y seguridad:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<em>\u00a1Tyur masad jutir, mian!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El hombre enjuto de cabeza en punta y grandes ojos la tomo entre sus manos de tres dedos y la sac\u00f3 amorosamente del corral\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los due\u00f1os de la empresa hicieron la denuncia de la desaparici\u00f3n de Heathen pero la polic\u00eda no ha logrado nada hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 21 de septiembre de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau La espera de Heathen Melody Especial para Eco Italiano Priscila Carpenter buscaba la verdad entre las cosas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-61646","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=61646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61646\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=61646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=61646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=61646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}