{"id":62495,"date":"2024-10-05T16:19:09","date_gmt":"2024-10-05T16:19:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=62495"},"modified":"2024-10-13T00:29:59","modified_gmt":"2024-10-13T00:29:59","slug":"drezz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=62495","title":{"rendered":"Drezz"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-62496\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Drezz.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Drezz<\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Enredado en recuerdos que se superponen y no me dejan discernir el tiempo comienzo a evocar las mil y una sensaciones de tu cuerpo y tu piel en diferentes momentos en que la vida nos ha unido. La primera tvez que jugamos juntos fue la tarde en que vi a tu madre en su desnudez. El recuerdo es el sonido de la pelota de goma cuando rebota en las baldosas ajedrezadas, \u00bfte acuerdas? El patio es un ajedrez de pasiones, la pelota de goma marr\u00f3n con gajos dibujados en pintura beis que rebota, rebota y rebota.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os tienen un perro que se llamaba <em>Malevo<\/em>, un perrazo com\u00fan y corriente, de pelaje marr\u00f3n claro y temperamento algo introspectivo. No s\u00e9 si hay canes introspectivos, pero Malevo\u2014en mi recuerdo\u2014 parece pensar en las \u00e9pocas en que sus ancestros eran lobos que buscaban alg\u00fan resto de comida entre las fogatas de los cazadores. Tu madre se mete en el ba\u00f1o a tomar una ducha mientras nosotros jugamos a la pelota que rebota, rebota y rebota. De pronto un grito hist\u00e9rico surge del ba\u00f1o y repercute en el tapial del patio y se mezcla con el rebote, rebote, rebote de la pelota. El perro busca a su due\u00f1a dentro del ba\u00f1o y le lame la piel mojada por el agua de la ba\u00f1era. Tu madre quiere reprimirlo con una patada, sacarlo de la intimidad de su desnudez y del peque\u00f1o ba\u00f1o con antiguas grifer\u00edas de bronce y grandes azulejos blancos de los a\u00f1os treinta. Para eso tiene que salir de la ba\u00f1era r\u00e1pidamente, cubrirse el pecho con una toalla y dirigir la patada al can que la mira sin entender nada mientras la m\u00fasica de fondo es una pelota de goma marr\u00f3n ribeteada de beis que rebota, rebota y rebota acompa\u00f1ada por el grito de los ni\u00f1os. T\u00fa est\u00e1s impert\u00e9rrita en un rinc\u00f3n soleado, tu piel brillante. La mujer se atreve a salir del \u00e1mbito del ba\u00f1o y ahora est\u00e1 en las primeras baldosas del patio; ya no pertenece al mundo \u00edntimo sino que su existencia es p\u00fablica y notoria. El perro retrocede porque percibe que no va a haber alguna actitud cari\u00f1osa como por ejemplo tirarle restos de la comida del mediod\u00eda o arrojarle un palito para que lo busque y toda la familia lo festeje. Tu madre est\u00e1 enojada y levanta el pie del piso para dirigir la punta hacia alg\u00fan lugar (lugar gen\u00e9rico, inespec\u00edfico) del cuerpo del can marr\u00f3n. Pero el agua que ha ca\u00eddo desde la flor de la ba\u00f1era y que ahora cubre la superficie del ba\u00f1o y parte de la del patio juega en contra de la certeza y la estabilidad de tu madre que cae, cae, cae, de culo en las baldosas negras y blancas del patio, mientras los ni\u00f1os giran al un\u00edsono sus cuellitos, para ver a un perro arrepentido y una mujer desnuda en un charco de agua. Nunca han visto algo as\u00ed y por eso r\u00eden mientras la pelota rebota, rebota y rebota. Instintivamente corres a abrazar a tu madre. Y yo quedo boquiabierto al saber que es lo que tienen las mujeres cuando no las cubre ropa alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed tomo la decisi\u00f3n de usar mi vida en vestir mujeres mientras una pelota rebota, rebota, rebota.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Tu piel, mi piel.<\/p>\n\n\n\n<p>No pienso solamente en la imagen de tus brazos y todo eso que hace que los hombres piensen en las mujeres. Pienso en otras pieles, la piel del agua por ejemplo. \u00bfPor qu\u00e9 el agua tiene piel? Pues porque alguien alguna vez se contempl\u00f3 la piel al salir del mar o el r\u00edo, la suya no la del agua, y pens\u00f3 <em>el agua me cubre la piel mi piel es agua, el agua es una piel<\/em> que cubre los oc\u00e9anos y se extiende hacia el infinito hasta que en alg\u00fan lugar se une con otra piel extensa que viene del otro lado de una esfera. Un momento: \u00bfLa esfera tiene lados? Da igual. Cuando era ni\u00f1o saqu\u00e9 un libro de la biblioteca de mis t\u00edas que eran aficionadas al arte. Ten\u00edan una colecci\u00f3n muy grande de libros vistosos y coloridos con fotos de cuadros y de esculturas famosas que estaban en diferentes museos a lo largo y lo ancho del mundo (\u00bfel mundo es una esfera?) Y ah\u00ed en uno de esos libros vi una pintura que me ense\u00f1\u00f3 lo que es la piel del agua. En el cuadro hay una ni\u00f1a que es un ni\u00f1o a la vez, peque\u00f1a, completamente desnudo, con todos los sexos y sin ninguno. El ni\u00f1o est\u00e1 en una playa ancestral, una playa de la edad de los dinosaurios, no hay nadie a su alrededor solo un paisaje de rocas y lejanos promontorios. El ni\u00f1o-ni\u00f1a levanta con sus deditos el agua y contempla debajo de \u00e9sta un perro durmiendo. \u00bfDe qui\u00e9n es el perro? Tal vez del pintor\u2014Salvador Dal\u00ed Dom\u00e8nech\u2014tal vez de alg\u00fan pescador. Pero en la playa parece no haber nada m\u00e1s que el ni\u00f1o-ni\u00f1a y el perro que duerme bajo la piel del agua. El chucho acapara la atenci\u00f3n de todos aquellos que miran el cuadro. Es un can magn\u00e9tico que atrae la mirada de los paseantes y contempladores de cuadros del mundo que es una esfera sin lados, ni ancho ni largo, que sin embargo est\u00e1 cubierta por la piel del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu piel es de agua y es mi piel.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu eres bendita ente todas las mujeres que tienen la piel de agua, de agua salada y gimiente donde los hombres ponen involuntariamente su simiente. La rima no es casual como no es casual que, tu y yo, dos seres acu\u00e1ticos nos hayamos reunido en la vida, un d\u00eda de lluvia en el Museo del Prado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Est\u00e1s cambiada, sos una hermosa mujer<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vos tambi\u00e9n est\u00e1s cambiado sos todo un hombre\u2014 dice con sorna mientras sus ojos se dirigen hacia mis u\u00f1as pintadas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya no soy <em>hombre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y bueno\u2026Cada cual es due\u00f1o de hacer de su culo un pito.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos abrazamos sinceramente y nos re\u00edmos. <em>La Inmaculada<\/em> de Tiepolo nos mira desde lo alto.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 sonr\u00ede?<\/p>\n\n\n\n<p>No es una ma\u00f1ana espl\u00e9ndida, pero es un d\u00eda soleado y luminoso aunque algo sucio. Como que la luz del cielo est\u00e1 atravesando algo denso, lechoso, lloroso. Las veredas se ven a trav\u00e9s de esa luz como m\u00e1s sucias que lo que realmente est\u00e1n. Es la magia de la luz, los cambios en la precepci\u00f3n de las cosas que debemos sobre todo a lo enga\u00f1oso de la vista.. No sabemos a ciencia cierta qu\u00e9 es lo que realmente vemos cuando dirigimos la mirada hacia alg\u00fan objeto. \u00bfCu\u00e1l es el objeto real? No lo sabemos. Por eso es que dudo de tu sonrisa, no s\u00e9 si est\u00e1s sonriendo hacia afuera, fenom\u00e9nicamente o si es una sonrisa que disimula aquello que no podemos percibir realmente. Sin embargo es agradable, eterna y un encanto de dientes blancos entre tus labios generosamente pintados. Desde la vereda de enfrente, la que no tiene \u00e1rboles, llega la imagen de tu mano que se mueve y que saluda.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleva un vestido negro con flores rojas, vistoso para la media ma\u00f1ana de una ciudad sin esp\u00edritu. Sin embargo pasa desapercibido para el resto de los mortales que transitan la calle. La primavera se empieza a insinuar en el aire y en la luz sucia del d\u00eda; en la calle con \u00e1rboles se pueden ver algunos toques de verde amarronado en algunas ramas. La sonrisa contin\u00faa mientras cruza la calle y si bien, no ostenta su portadora una presencia corporal extraordinaria, el vestido al menos acompa\u00f1a con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Me pregunta si estoy por robar un banco por la facha que tengo, pero s\u00e9 que la pregunta no entra\u00f1a nada de agresividad sino que m\u00e1s bien es un interludio entre la primera sonrisa que dibuj\u00f3 en la vereda de enfrente cuando me vio y que solo atenta a romper el hielo que, seg\u00fan dicen todos, me cubre desde siempre. El vestido rojo y negro parece colaborar para derretir esta g\u00e9lida capa de antipat\u00eda fingida de la que me he ido recubriendo durante los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dice que justo iba al banco y que de pura casualidad hab\u00eda tomado esta calle que casi nunca, pero lo que se dice nunca, la tomaba. Y, qu\u00e9 casualidad, mientras miraba en la vidriera de la papeler\u00eda una abrochadora re copada color rojo que quer\u00eda para tener al lado de la computadora, me hab\u00eda visto reflejado en el vidrio. <em>\u00bfTe acord\u00e1s como hace a\u00f1os nos encontramos en El Prado esa tarde que no paraba de llover?<\/em> Me pregunta c\u00f3mo estoy y si vengo seguido al centro. Me dice que quiere hablar conmigo alg\u00fan d\u00eda y que podemos reunirnos donde quisiera. Parece que las flores rojas del vestido se estuvieran agrandando lentamente, como si salieran del negro del fondo y se convirtieran en enormes bocas bermell\u00f3n que quieren comerme con un mont\u00f3n de dientes. Le digo que me voy a hacer un tiempo para verla y que va a ser una alegr\u00eda recibirla en mi taller.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfNo me har\u00edas un vestido, tesoro?<\/p>\n\n\n\n<p>La miro de arriba abajo mientras me llevo el pulgar y el \u00edndice bajo el ment\u00f3n y, estudi\u00e1ndola profesionalmente, pienso <em>que se puede hacer con ese cuerpo. <\/em>Asiento sin decir ninguna palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Se le ilumina la cara. \u00bfPor qu\u00e9 sonr\u00ede?, a m\u00ed nadie me sonre\u00eda cuando no era nadie. Ahora soy un modisto cotizado, la gente, sobre todo las mujeres, me saludan cuando me reconocen en la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Los santos me ense\u00f1aron mucho acerca de la forma de vestir de la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las t\u00edas solteras ten\u00edan cajas repletas de estampitas que juntaban de bautismos, casamientos y fiestas patronales. Algunos santos eran muy conocidos otros no tanto. San Pedro, por ejemplo, es muy popular: <em>Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi iglesia,<\/em> parece ser que le dijo Jes\u00fas a Pedro que se llamaba Sim\u00f3n y era pescador. No, no. No piensen que soy creyente, no, nada m\u00e1s lejos de la realidad. Pero la imagen de esos hombres y mujeres de entorno celestial, flotando entre nubes y circundados por querubines y serafines me cautivaron desde la infancia. Con las t\u00edas aprend\u00ed que hay santos para cada cosa y que solucionan de todo un poco. San Blas es para la tos, santa B\u00e1rbara para las tormentas (no s\u00e9 si para producirlas o evitarlas), san Antonio hace de todo y san Bail\u00f3n encuentra cosas perdidas y cuando aparecen hay que bailar en su honor. <em>\u00a1Un bailecito para san Bail\u00f3n!<\/em> dec\u00edan las t\u00edas cuando encontraban las llaves perdidas y bailaban un ritmo parecido a un chotis. \u00bfPor qu\u00e9 me gustaba tanto inmiscuirme en ese extra\u00f1o mundo de esas viejas agrias pero bondadosas? Tal vez porque las t\u00edas me dejaban hacer todo lo que mis padres me prohib\u00edan. Con las t\u00edas pod\u00eda jugar a que era una princesita y revolver sus cajones con ropas almidonadas y vaporosas de otros tiempos que siempre asoci\u00e9 con el olor a la naftalina. Las t\u00edas tambi\u00e9n guardaban estampitas entre las ropas en los cajones y chifonieres de la habitaci\u00f3n, entremezcladas con las esferitas blancas, y para m\u00ed no hab\u00eda nada m\u00e1s lindo que buscar las diferentes figuritas de santos metidas entre la ropa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pliegues de la ropa no son como los pliegues de la piel. El movimiento natural de la ropa es est\u00e9tico en s\u00ed mismo, por eso los escultores como Michelangelo se esmeraron tanto en representarlo en los m\u00e1rmoles sempiternos de las monumentales iglesias. Un pliegue de ropa es la exaltaci\u00f3n de la piel humana. La ca\u00edda de un vestido de sat\u00edn es bella en s\u00ed misma. Por eso tomar la tela y simplemente mirarla entre las manos es algo tan bello. Hay mujeres que no lo saben. La mayor\u00eda no saben llevar un buen vestido. Algunos pocos travestis, si. Buscando las figuritas de santos entre los cajones de las t\u00edas aprend\u00ed de ropa. Que es una combinaci\u00f3n, los ligueros, los cors\u00e9. Una vez encontr\u00e9 un sobre muy grande con plumas coloridas de aves. Mis t\u00edas me ense\u00f1aron que se llamaban <em>egrettes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los santos tambi\u00e9n llevan t\u00fanicas y a algunos le quedaban muy bien. Jes\u00fas, por ejemplo tiene t\u00fanicas de diversos colores. En una figurita aparece con una color rojo y \u00e1ngeles en semic\u00edrculo alrededor de \u00e9l. Esa era mi estampita preferida. Algunos santos muestran el calzado, otros no. Judas Tadeo va descalzo, <em>porque era pobre y por eso lo quieren tanto en Brasil<\/em> dice mi t\u00eda. A muchos santos le aplicaron horribles tormentos antes de matarlos por mantener inquebrantable su fe y se les llam\u00f3 m\u00e1rtires. M\u00e1rtir en griego antiguo significa <em>testigo<\/em>, pues llevaron el testimonio de Cristo ante el mundo. Fueron quemados y decapitados. A san Bartolom\u00e9 le arrancaron la piel estando vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>En la academia de corte y confecci\u00f3n del barrio no quer\u00edan chicos. Los muchachos al potrero a jugar al futbol. La confecci\u00f3n era para nenas. Me abr\u00ed camino a los codazos, logr\u00e9 que me aceptaran. Trabaj\u00e9 arduamente, aprend\u00ed de moldes, de dibujo, pas\u00e9 horas interminables con alfileres en la boca sujetando la tela al cuerpo de las mujeres que oficiaban de modelo en la escuela. Poco a poco empezaron a respetarme. Mis modelos eran originales, \u00fanicos. Gastaba mucho dinero en revistas de moda y aprend\u00eda mirando las fotos o las mujeres en la calle. Con el paso del tiempo comprend\u00ed que muchas mujeres elegantes no lo eran y otras que parec\u00edan sencillas, si. El ser humano es un misterio. Con el tiempo entend\u00ed la obra y la vida de los grandes artistas. Dediqu\u00e9 mucho tiempo a cultivarme en la historia del arte y de la pintura. Ver a Michelangelo, el divino, con esos cuerpos esculpidos que son la perfecci\u00f3n misma del ser humano, me inspir\u00f3. Adem\u00e1s era gay. Y eso me gust\u00f3 desde que lo supe.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Dejo de mirarla y le digo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya imagino lo que <em>voy a hacer sobre ese cuerpito gentil.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>R\u00ede en una carcajada aut\u00e9ntica, le gustan los elogios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014As\u00ed que triunfaste en el mundo de la moda, qui\u00e9n iba a decirlo\u2014 exclama con admiraci\u00f3n sincera<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El esp\u00edritu sopla donde quiere<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ayyyy, que humilde, como siempre!<\/p>\n\n\n\n<p>Me siento incomodo de estar junto a ella despu\u00e9s de tantos a\u00f1os. Jam\u00e1s pens\u00e9 encontrarla esa ma\u00f1ana en el banco y menos que se restableciera nuestra relaci\u00f3n. Pero reconozco que me agrada estar con ella, ver su piel, siempre tersa, suave. La m\u00e1s perfecta que he visto en mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me sorprend\u00ed cuando me enter\u00e9 que <em>Drezz<\/em>, la marca del momento, era tuya, realmente te admiro. Est\u00e1 en todos los shoppings.<\/p>\n\n\n\n<p>Asent\u00ed con humildad pero con orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Podr\u00edas quedar bien con tu vieja amiga y dise\u00f1arme algo exclusivo \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cuando quieras. Pas\u00e1 por el taller y empezamos ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Se sorprende. Le llama la atenci\u00f3n que un modisto de renombre que sale en la televisi\u00f3n acepte <em>de una<\/em> hacerle un dise\u00f1o a una amiga que hace a\u00f1os que no ve. Y que me despreci\u00f3 cuando a\u00fan no sab\u00eda que era gay. Fue muy duro, mi peor experiencia en las lides del amor sobre todo en \u00e9pocas en que ese sentimiento parece ser el \u00fanico que anima al alma humana. <em>Animar el alma<\/em> es una tautolog\u00eda piensa. Su vida es una tautolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Sale del estudio entre maniqu\u00edes y mujeres que cortan y dise\u00f1an patrones en las computadoras que luego cobrar\u00e1n vida en los vestidos m\u00e1s sofisticados que lucir\u00e1n estrellas de la televisi\u00f3n y damas egregias en las recepciones de las embajadas. Sus dise\u00f1os son buscados, cotizados, deseados. Va por la calle con la elegancia que aprendi\u00f3 a lucir con el paso del tiempo cuando se fue alejando lentamente de su pasado humilde en el barrio lateral a la historia de los exitosos y adinerados. Entra en la librer\u00eda, saluda a las empleadas y se dirige como siempre a la secci\u00f3n de libros de medicina. Busca una anatom\u00eda humana, un libro enorme y pesado con la descripci\u00f3n ilustrada de todos los m\u00fasculos del cuerpo humano y de su sistema \u00f3seo. Es un libro que cuesta una fortuna pero lo compra igual porque puede hacerlo. El profesionalismo lo lleva a gastar en lo que sea siempre que tiene los objetivos claros.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en su casa se sirve una taza de t\u00e9 azul en la tetera de hierro japonesa y se saca la ropa despu\u00e9s de un d\u00eda de trabajo agotador en el taller. Acaricia la tapa del libro que compr\u00f3 a la tarde y se adentra en el mundo de los m\u00fasculos, de los nervios, de la epidermis.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Llega al taller a la hora convenida. Es un horario en que ya no hay nadie, ning\u00fan empleado ni dise\u00f1ador. Est\u00e1 radiante, como cuando la conoc\u00ed en mi adolescencia y me rechaz\u00f3. Pero esta vez se la ve con un esplendor impar, una diosa entre diosas, una mujer bien arreglada. No es bella, nunca lo fue pero tiene una luz interior que me cautiva. La invito a pasar amablemente mostrando mi refinamiento. Est\u00e1 admirada de la forma en que he cambiado con los a\u00f1os. Se da cuenta que ya no soy aquel muchachito pobre de barrio sino un distinguido hombre de la moda, que estudi\u00f3 arte, idiomas, historia y muchas cosas m\u00e1s. Me arrepiento por un instante de haberla citado pero ya es tarde y la suerte est\u00e1 echada. \u00bfPor qu\u00e9 nos arrepentimos de antemano de cosas que deseamos hacer? No lo s\u00e9; si lo sabr\u00eda ser\u00eda un fil\u00f3sofo y no un simple dise\u00f1ador, porque soy eso un simple dise\u00f1ador, una persona intrascendente en la historia humana. Muerto, quedaran mis vestidos guardados en los roperos hasta que pasen de moda y solo se acuerden de mis algunas personas. Soy intrascendente hasta la m\u00e9dula. Soy un producto del posmodernismo, una contradicci\u00f3n ontol\u00f3gica: un par\u00e1sito que se desloma trabajando.<\/p>\n\n\n\n<p>La invito a sentarse y a ponerse c\u00f3moda, le sirvo un t\u00e9 Darjeeling importado con una cucharadita de miel. Me agradece con la felinidad de las mujeres que aman ser bien tratadas. Parece por momentos olvidarse que ahora soy gay. La miro y la encuentro igual que de adolescente pero m\u00e1s aplomada, todo una mujer de mundo, que ha viajado y trabajado a la par de personalidades importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que tienes divino Michelangelo que has sufrido pintando tu maldita capilla para el controversial Julio II? Desesperaci\u00f3n por terminar tu encargo que te tiene esclavizado en los techos, en posiciones inc\u00f3modas con pintura que te cae en los ojos. <em>Soy escultor no pintor<\/em>, le gritas a Dios de quien te has atrevido a representar su mano tocando casi la del pecaminoso Ad\u00e1n. Michelangelo, otro gay incomprendido, poeta y loco. Tu capilla es un esplendor de locura, una luz de desaz\u00f3n para quienes amamos el arte y descubrimos que no todos pueden crear as\u00ed. San Bartolom\u00e9 mira desde el techo sosteniendo en sus manos su propia piel. Bartolom\u00e9 o Natanael predic\u00f3 entre los armenios y dicen las tradiciones que lleg\u00f3 hasta la India. Pero el rey&nbsp;Astiages&nbsp;lo martiriz\u00f3 desoll\u00e1ndolo. Y t\u00fa, Michelangelo, has pintado su piel fl\u00e1cida entre sus manos, all\u00e1 arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que tienes mi divina amiga? Tu, que quieres un vestido de mi factura, que has buscado interesadamente acercarte a m\u00ed, tu, ser despreciado de anta\u00f1o y tu h\u00e9roe de hoga\u00f1o. Porque lo que t\u00fa quieres es llevar un vestido del dise\u00f1ador de moda para regodearte con tus labios pintados de rojo fulm\u00edneo en tus cenas distinguidas diciendo que el propio due\u00f1o de <em>Drezz<\/em> te confeccion\u00f3 el vestido que luces esa noche. Cochina inmunda, cerdo abyecto, excremento del demonio. Eso es lo que eres. <em>No voy a hacerte un vestido, rata de cementerio, pues est\u00e1s muerta<\/em>, pienso mientras el somn\u00edfero que hay en el t\u00e9 comienza a hacerte hablar lentamente cosas incoherentes. Pone en la PC <em>Healing Hands<\/em> de Elton John, se sirve un co\u00f1ac y coge un objeto brillante del caj\u00f3n de la c\u00f3moda Luis XV.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que tiene ese patio ajedrezado de hace un siglo atr\u00e1s que me persigue en sue\u00f1os? Ese d\u00eda en que vi a tu madre en bolas y que tuve mi precoz primera erecci\u00f3n y que te busqu\u00e9 detr\u00e1s del mandarino despu\u00e9s que tu madre corriera a vestirse y que te acarici\u00e9 y aventur\u00e9 mi boca hacia tu boca y mis manos tocaron tu piel de oro, mi amor, mi amor, mi \u00fanico amor y tu desprecio tu empuj\u00f3n y tus insultos, mi amor. Y Malevo que ladra y ladra mientras una pelota rebota, rebota, rebota.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cerdo. Individuo vac\u00edo y an\u00f3nimo. Como lo soy yo. Hoy nos hemos dado cita dos iguales, dos seres vac\u00edos.<\/em> Ya est\u00e1 dormida. Busco el libro de anatom\u00eda y repaso una vez m\u00e1s. Tomo el bistur\u00ed y empiezo a practicar un tajo en su pecho; lentamente saco la primera lonja de piel mientras le rezo a san Bartolom\u00e9, ap\u00f3stol y m\u00e1rtir.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n me late como una pelota que rebota, rebota, rebota\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 5 de octubre de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau Drezz Especial para Eco Italiano Enredado en recuerdos que se superponen y no me dejan discernir el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-62495","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/62495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=62495"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/62495\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=62495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=62495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=62495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}