{"id":66088,"date":"2024-12-15T23:42:28","date_gmt":"2024-12-15T23:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=66088"},"modified":"2024-12-15T23:42:28","modified_gmt":"2024-12-15T23:42:28","slug":"el-dia-de-assur-una-fabula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=66088","title":{"rendered":"El d\u00eda de Assur (Una f\u00e1bula)"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66089\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Assur.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El d\u00eda de Assur (una f\u00e1bula)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Assur estaba sentado en la puerta de su modesta vivienda de ladrillos de barro y paja en el punto en donde el mundo deja de ser mundo para pasar a ser desierto. A\u00f1os gan\u00e1ndose la vida con la compra y venta de camellos lo hab\u00edan convertido en el conocedor m\u00e1s avezado del pa\u00eds. No hab\u00eda ninguna persona, sea un adinerado noble o un jefe de caravana que no consultara a Assur sobre las bondades o defectos de determinado animal. Assur se sent\u00eda orgulloso de saberse respetado pero lo disimulaba con una humildad autoimpuesta aunque no desprovista de cierta sinceridad. Era muy religioso y no quer\u00eda ofender a Dios, clemente y misericordioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante cuarenta a\u00f1os, desde su temprana juventud hab\u00eda aprendido todo los pormenores del oficio. Conoc\u00eda las enfermedades de los animales por el color del pelaje, por la mirada o simplemente porque los camellos se lo dec\u00edan en un lenguaje que solo Assur comprend\u00eda. Todo el d\u00eda estaba en un traj\u00edn de mercader, discutiendo precios y evaluando la compra de un oferente. Estaba feliz con su vida y hab\u00eda hecho una modesta fortuna que le permit\u00eda criar con dignidad a sus hijos y a su mujer. Assur era un buen hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Se contaban leyendas muy extra\u00f1as en torno a su habilidad como negociante. Se dec\u00eda que en una oportunidad hab\u00eda comprado diez camellos de discutidas bondades y lo hab\u00eda vendido a un precio exorbitante a un millonario extranjero que buscaba animales de esas caracter\u00edsticas. Assur sab\u00eda que cada cosa en el mundo tiene su comprador y que solo hay que encontrarlo. \u00c9l pod\u00eda hacerlo en virtud de su talento.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa tarde en que descansaba en la puerta de su morada vio en la lejan\u00eda perfilarse la imagen de un individuo montado en un camello oscuro que ven\u00eda del desierto. Parec\u00eda flotar sobre la arena. Minutos despu\u00e9s, se dej\u00f3 vislumbrar la imagen de un animal ricamente enjaezado y llevando a un hombre con una t\u00fanica ornamentada de tal manera que revelaba a un afortunado por Dios. Assur se incorpor\u00f3 y recibi\u00f3 al visitante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEres Assur el comerciante de camellos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Doy fe que s\u00ed, aunque Dios es m\u00e1s sabio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me cost\u00f3 encontrarte. Assur, por fin estamos cara a cara. Est\u00e1s muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo?\u2014 Assur no entend\u00eda si era una broma o una amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo que escuchas, est\u00e1s muerto. Solo viviste unos minutos. Tu madre te pari\u00f3 y eras un ni\u00f1o enfermo; trataron de salvarte pero tu vida concluy\u00f3 en menos de una hora. En ese momento estaba ocupado llev\u00e1ndome a un soldado y luego te perd\u00ed de vista. Por fin te encuentro cincuenta y nueve a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Assur no sal\u00eda de su asombro. El visitante era serio y de porte digna, no parec\u00eda una persona proclive a urdir falacias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y entonces \u00bfQu\u00e9 ha sido todo esto?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tu vida ha sido solo el \u00fanico sue\u00f1o que tuviste. Lo poco que viviste alcanz\u00f3 para so\u00f1arla. Dios puso en tu mente la historia de un vendedor de camellos muerto hace doscientos a\u00f1os. Fue un hombre que llev\u00f3 una vida feliz y rica hasta que un d\u00eda un misterioso viajero lleg\u00f3 hasta su puerta, le dijo que hab\u00eda muerto de ni\u00f1o y luego cercen\u00f3 su cabeza con una cimitarra.<\/p>\n\n\n\n<p>Assur, resignado se postr\u00f3 de rodillas y rasg\u00f3 el albornoz para dejar su cuello al aire. El forastero desenvain\u00f3 el arma y cort\u00f3 la cabeza de un golpe.<\/p>\n\n\n\n<p>Moraleja: Si sientes que tu buena vida parece un sue\u00f1o, seguramente es un sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 15 de diciembre de 2024<\/p>\n\n\n\n<p>A la memoria de mi hermano Felipe Jaime Juan Nicolau, fallecido el 12 de diciembre de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau El d\u00eda de Assur (una f\u00e1bula) Especial para Eco Italiano Assur estaba sentado en la puerta de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-66088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=66088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=66088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=66088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=66088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}