{"id":66256,"date":"2024-12-22T21:31:23","date_gmt":"2024-12-22T21:31:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=66256"},"modified":"2024-12-22T21:31:23","modified_gmt":"2024-12-22T21:31:23","slug":"una-tarde-con-los-mellizos-karzsos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=66256","title":{"rendered":"Una tarde con los mellizos Ka\u0159zs\u00f2s"},"content":{"rendered":"\n<p><em>De Florencio Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66257\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Una-tarde-con-los-mellizos-Karzsos.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Una tarde con los mellizos Ka\u0159zs\u00f2s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda o\u00eddo hablar de pasada de los hermanos Ka\u0159zs\u00f2s un buen tiempo atr\u00e1s pero nunca les hab\u00eda dado mucha importancia. Los tomaba como esos personajes que suele haber en las ciudades chicas que construyen una fama a trav\u00e9s de leyendas urbanas que se van tejiendo por la informaci\u00f3n boca a boca. Siempre hay un compa\u00f1ero de trabajo que fue a verlos o una amiga que es parienta de una vecina de los personajes en cuesti\u00f3n y trae relatos de sus miserias y glorias. Pero personalmente nunca hab\u00eda interactuado con ellos. \u00bfQu\u00e9 es lo que hay detr\u00e1s de estos seres misteriosos poseedores de conocimientos distinguidos que llaman la atenci\u00f3n de la ciudadan\u00eda? El ansia de escapar a lo convencional, el deseo de poder acceder a un grupo de elegidos que tienen un conocimiento inici\u00e1tico y respuestas a nuestras preguntas m\u00e1s escabrosas. A veces pienso que las pitonisas y los magos de los tiempos antiguos eran simplemente personas que escapaban al com\u00fan de la gente y que se ganaban el respeto de la tribu o de la comunidad invent\u00e1ndose una personalidad extravagante.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarde de verano, a eso de las siete cuando el calor comienza a ceder un poco encontr\u00e9 a un compa\u00f1ero de la facultad que hac\u00eda a\u00f1os que no ve\u00eda. Me cont\u00f3 r\u00e1pidamente su vida y me dijo que a ra\u00edz de su pasi\u00f3n por las plantas se hab\u00eda interesado en los hermanos Ka\u0159zs\u00f2s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Estos tipos son mellizos, creo que de Moldavia o de alg\u00fan lugar de esos. Saben muchas cosas, es interesante que los conozcas. Me dijeron que no son simp\u00e1ticos pero es por el tema del idioma que nunca aprendieron bien. Tienen una quinta grande en las afueras. No son ni bot\u00e1nicos ni agr\u00f3nomos, creo que no estudiaron nada, pero son grandes conocedores de las plantas y la gente los busca porque saben sobre medicina ancestral. Hay personas que se han curado de enfermedades graves. \u2014 Mi amigo me invit\u00f3 a ir y se ofreci\u00f3 a llevarme a conocerlos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Podemos ir la semana que viene, el viernes.<\/p>\n\n\n\n<p>El viernes a la tarde llegamos a la quinta. Un terreno muy grande y cubierto completamente de \u00e1rboles, arbustos y plantas herb\u00e1ceas brillando al sol con los m\u00e1s variados colores y tonos, un verdadero vergel, un para\u00edso a pocos minutos del centro de la ciudad. Los mellizos Laszlo y Constantino Ka\u0159zs\u00f2s estaban esperando en la entrada. Quiero dejar en claro que las palabras que usar\u00e9 no alcanzan para poder transmitir la imagen que quedar\u00e1 grabada en mi retina para siempre. Piensen en esto: dos hombres robustos llegando a sus sesentena, con buen aspecto, bien comidos, serios, vestidos con pretenciosos trajes con chaleco y luciendo barbas a la manera de los profetas del Antiguo Testamento; uno de ellos la ten\u00eda entrecana, el otro conservaba a\u00fan el color oscuro. Esa imagen ya es suficiente para indicar la impresi\u00f3n que cal\u00f3 en mi alma y que se manifest\u00f3 en una sonrisa idiota (s\u00ed, qued\u00e9 idiotizado), pero eso no es todo. Ambos portaban magn\u00edficas galeras sacadas de vaya uno a saber que tienda o museo. Los mellizos no mostraron ning\u00fan tipo de sorpresa al vernos llegar. Parec\u00eda como si no se dieran cuenta que dos personas ajenas a la propiedad ingresaban en ella. Estaban parados uno junto al otro mirando las plantas que crec\u00edan a su alrededor e intercambiando palabras en un idioma completamente desconocido. Cuando estuvimos a unos pasos de distancia ensayaron un saludo poco expresivo. Mi amigo se acerc\u00f3 e inclin\u00f3 la cabeza en se\u00f1al de salutaci\u00f3n y respeto. Me pidi\u00f3 que hiciera lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No dan la mano, son muy extra\u00f1os en su relaci\u00f3n con la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Repet\u00ed el protocolo y me pregunt\u00e9 en qu\u00e9 consistir\u00eda la entrevista con dos hombres que no hablaban m\u00e1s que su desconocido idioma, cuando, de repente, percib\u00ed una forma que se acercaba desde la casa, una vieja construcci\u00f3n al fondo del extenso terreno. Se trataba de una mujer joven, rubia y de largo pelo enrulado, bien parecida; tendr\u00eda unos cuarenta. Cuando lleg\u00f3 se uni\u00f3 al grupo y sonriendo con frescura y felicidad se present\u00f3 en perfecto castellano:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hola, bienvenidos, soy Elena.<\/p>\n\n\n\n<p>Le dio la mano a mi amigo a quien ya conoc\u00eda y luego a m\u00ed. Llevaba un sencillo vestido veraniego color violeta claro que contrastaba con la extra\u00f1a ropa de los mellizos Ka\u0159zs\u00f2s, que a todo esto parec\u00edan no interesarse por nada m\u00e1s que por su extra\u00f1o di\u00e1logo cr\u00edptico. Elena les dijo algo con un tono perentorio, como si los tuviera domesticados. Con esto, los mellizos se alejaron un poco en direcci\u00f3n a la casona. Elena continu\u00f3 hablando, fresca, entretenida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No son muy sociables, a mi me toca la parte de atender a la gente y alternar con los <em>pacientes<\/em>. Es un trabajo que me gusta. Son mellizos y se han criado siempre juntos, pr\u00e1cticamente nunca se han separado en sus sesenta a\u00f1os de vida; no han necesitado relacionarse mucho con la gente tampoco. Llegaron al pa\u00eds y compraron este terreno que hace unos treinta a\u00f1os era puro campo y han vivido aqu\u00ed desde entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>Elena nos cont\u00f3 la historia tom\u00e1ndose su tiempo. Parec\u00eda no estar muy ocupada y realmente se la ve\u00eda divertida hablando con nosotros. Los hermanos hab\u00edan montado esta especie de quinta medicinal donde estudiaban las propiedades de las plantas y hab\u00edan creado una farmacopea alternativa para la cura de diversas dolencias. No ten\u00edan t\u00edtulos que los habilitaran a ejercer la medicina y por eso se hab\u00edan asociado con Elena, m\u00e9dica, para poder atender a la gente bajo un marco de seriedad profesional. La mayor\u00eda de las personas ven\u00edan por males curables en cualquier guardia o dispensario; otros, en cambio, ten\u00edan dolencias mayores que estaban tratando con m\u00e9dicos pero se acercaban igual buscando una ayuda, las mayor\u00eda de las veces solo quer\u00edan contar sus cuitas a alguien. Los hermanos eran personajes queridos por las personas. Elena era algo as\u00ed como la pitonisa, la int\u00e9rprete del saber inconmensurable que hab\u00edan tra\u00eddo de tierras lejanas los mellizos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Laszlo es el m\u00e1s accesible de los dos\u2014cont\u00f3 Elena\u2014pero la limitaci\u00f3n de la lengua no le permite interaccionar, por eso es que juego un papel indispensable en el <em>emprendimiento<\/em>. Trato de hablar con la gente, de contarles acerca de la sapiencia de los hermanos y les doy un poco de tranquilidad; paseamos entre las hierbas del jard\u00edn y les cuento algunas cosas de plantas que fui aprendiendo en los \u00faltimos a\u00f1os. La mayor\u00eda queda encantada con el lugar y con la narraci\u00f3n que comparto con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi amigo me acicate\u00f3 para que preguntara m\u00e1s. No me hice esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSab\u00e9s algo de la historia anterior de los hermanos?<\/p>\n\n\n\n<p>Me mir\u00f3 pensativa, como dudando si decirlo todo o guardarse alguna parte esencial. Parec\u00eda que no quer\u00eda contarlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vinieron hace algo m\u00e1s de treinta a\u00f1os de un pa\u00eds de Europa del este, de uno de esos que surgieron despu\u00e9s de las guerras de los a\u00f1os noventa. Tienen una fortuna y t\u00edtulos nobiliarios que intentaron que les reconozcan despu\u00e9s de las contiendas, sin \u00e9xito. Reciben dinero de algunas tierras que lograron recuperar.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer caminaba por entre las plantas con aspecto dubitativo, reflexionando sobre alg\u00fan recuerdo que estaba por aflorar y que quer\u00eda reprimir. Me di cuenta por la forma en que tomaba una hoja y la ol\u00eda y del brillo en los ojos cuando echaba una mirada hacia la lejan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY en donde aprendieron de hierbas medicinales?<\/p>\n\n\n\n<p>Elena agach\u00f3 la cabeza y se pas\u00f3 la punta de la lengua por los labios disimulando una sonrisa que traicionaban los p\u00f3mulos y los ojos. Percib\u00ed el quiebre en su interior. Algo en m\u00ed le hab\u00eda ca\u00eddo bien y aflor\u00f3 su m\u00e1s noble sinceridad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mir\u00e1 te soy sincera, no aprendieron en ninguna parte: no distinguen una rosa de un pepino. Adem\u00e1s, no les interesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Qued\u00e9 sorprendido por la honestidad intelectual de la mujer que, con un golpe de cabeza, nos invit\u00f3 a entrar en la morada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tuvieron un ef\u00edmera gloria all\u00ed en su pa\u00eds\u2014confes\u00f3 Elena algo distendida\u2014 Laszlo era arquero y Constantino defensor y sab\u00eda algo de direcci\u00f3n t\u00e9cnica. La guerra trunc\u00f3 sus deseos de convertirse en estrellas del f\u00fatbol. Emigraron y con dinero que hab\u00edan amasado con el deporte intentaron montar una escuela de f\u00fatbol en este terreno; pero todo fue un fracaso. Se dedicaron a la bebida y el campo se volvi\u00f3 un terreno abandonado. Mi padre, m\u00e9dico y aficionado a las terapias alternativas los conoci\u00f3 buscando hierbas por aqu\u00ed cuando yo era chica, y as\u00ed empez\u00f3 todo. Pap\u00e1 invent\u00f3 la historia de los sabios extranjeros y se dedic\u00f3 a vender algunos productos inocuos para sobrevivir. Cuando acord\u00f3, esto era un mundo de gente. Adem\u00e1s hab\u00eda que hacer algo con este campo. Lo limpiamos un poco y dejamos que crezcan algunas hierbas con propiedades conocidas. La fama de los hermanos pas\u00f3 de boca en boca y, cuando falleci\u00f3 pap\u00e1, empezamos con el emprendimiento. Yo era apenas una adolescente.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad no damos nada, simplemente me dedico a hablarles a la gente, a tranquilizarlos y decirles que sigan con sus tratamientos con el m\u00e9dico. Les vendo unos t\u00e9s a muy buen precio y le cobramos una entrada. No hacemos da\u00f1o a nadie, es simplemente un d\u00eda de campo\u2014aclar\u00f3 con una sonrisa de hada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se tom\u00f3 un respiro y entramos finalmente en la casa. Vimos a los hermanos sentados delante de una pantalla mirando un video de youtube cuyo t\u00edtulo estaba en caracteres cir\u00edlicos. El sonido de la multitud y el silbato fueron m\u00e1s que suficiente para darme cuenta de qu\u00e9 se trataba. En la pantalla se ve\u00eda a un arquero nervioso que esperaba que el jugador del equipo contrario pateara el penal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Los hermanos actualmente se dedican a buscar j\u00f3venes talentos que env\u00edan a su pa\u00eds a las divisiones inferiores.<\/p>\n\n\n\n<p>Laszlo y Constantino intercambiaron algunas opiniones mientras miraban al arquero festejar con la pelota entre las manos. Luego anotaron algo en una libretita. Era muy gracioso verlos de galera mirando f\u00fatbol, parec\u00edan dos magos trabajando en un sortilegio desconocido para atraer buenos jugadores. De pronto uno de ellos, Laszlo, el de la barba cana, se dio vuelta y por primera vez me prest\u00f3 verdadera atenci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf<em>Ya te curraste, te curraste?<\/em> <em>Huenas plantas, huenas plantas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Elena sonri\u00f3. No pude evitar preguntarle.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSon solteros?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Soy la mujer<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfDe qui\u00e9n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De ambos.<\/p>\n\n\n\n<p>Constantino se levant\u00f3 de un salto, se sac\u00f3 la galera y grit\u00f3: <em>\u00a1goooool!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina, 22 de diciembre de 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Florencio Nicolau Una tarde con los mellizos Ka\u0159zs\u00f2s Especial para Eco Italiano Hab\u00eda o\u00eddo hablar de pasada de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-66256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=66256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66256\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=66256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=66256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=66256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}