{"id":68915,"date":"2025-03-02T14:46:02","date_gmt":"2025-03-02T14:46:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=68915"},"modified":"2025-03-02T14:46:02","modified_gmt":"2025-03-02T14:46:02","slug":"el-distinguido-ciudadano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=68915","title":{"rendered":"El distinguido ciudadano"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Florencio  Nicolau<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-68916\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/final-2025-03-02T113507.103.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El distinguido ciudadano (Una f\u00e1bula moderna)<\/p>\n\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>UNO<\/p>\n\n\n\n<p>Se quer\u00edan pero no se llevaban bien. Son cosas distintas, as\u00ed que pasaban el tiempo entre enamorados, peleados y distanciados. Una relaci\u00f3n que no promet\u00eda mucho para el futuro. Se hab\u00edan sentido atra\u00eddos mutuamente hac\u00eda unos dos a\u00f1os por el denominador com\u00fan de la pasi\u00f3n por la literatura, que seduce a las almas inquietas en un principio pero puede canalizar las pasiones hacia un mar de desencuentros. Eva y Roberto eran dos so\u00f1adores de veintilargos.<\/p>\n\n\n\n<p>La perspectiva que ten\u00eda cada uno de la literatura era bien diferente, si es que puede hablarse de diferencias en un arte que es universal y que sopla sobre los esp\u00edritus que quiere, como dicen las sagradas escrituras. Eva era abogada, met\u00f3dica, responsable y trabajadora. Roberto era profesor de literatura met\u00f3dico, responsable y trabajador. \u00bfEntonces? Eva ve\u00eda a las letras como el mejor de los complementos posibles, algo con lo que no se pod\u00eda vivir m\u00e1s all\u00e1 del trabajo que se tuviera. Para Roberto escribir y leer a sus autores predilectos era <em>su vida<\/em>. Esa peque\u00f1a diferencia suele ser un abismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esa extra\u00f1a convivencia de dos a\u00f1os decidieron separase. No hubo una pelea propiamente dicha sino que afrontaron la condici\u00f3n de personas que ten\u00edan objetivos dispares y decidieron otorgarse la libertad el uno al otro. Eva a\u00f1oraba hacer una carrera importante y Roberto deseaba ser un hombre de letras, no por el vano prestigio, sino por el amor aut\u00e9ntico que sent\u00eda por sus historias y poes\u00edas. As\u00ed que una tarde se rompi\u00f3 el compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hablame cuando quieras Roberto, sos mi amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9, no te preocupes, ojal\u00e1 que te vaya bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron sinceros, como siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>DOS<\/p>\n\n\n\n<p>El sol de la ma\u00f1ana de invierno ilumina el escritorio del juzgado. Detr\u00e1s de la silla giratoria hay una biblioteca con c\u00f3digos y textos jur\u00eddicos en impecable orden y limpieza. Un jarr\u00f3n con flores le da una vida singular al despacho, insuflando algo de naturaleza a ese recinto moderno y pretencioso en el centro de la ciudad. La secretaria recibe con una sonrisa aut\u00e9ntica a la jueza Eva Daus que entra con aplomo y distinci\u00f3n. Entre los expedientes y digestos que trae se deja ver el nombre del \u00faltimo Premio Nobel de literatura. Eva no puede con su pasi\u00f3n y antes de venir a la corte pas\u00f3 por la librer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfAlgo nuevo? Pregunta a la secretaria que se puso de espaldas ordenando meticulosamente las notas y los expedientes que est\u00e1n en una mesa auxiliar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, Eva, no hay nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que comenzaron a trabajar juntas Eva condescendi\u00f3 al tuteo y al uso del nombre de pila. Es una mujer sensible y respetuosa con sus empleados. Nunca adquiri\u00f3 el vicio del autoritarismo ni la golosina del cargo, se siente un ciudadano m\u00e1s del planeta. A menudo cuando dicta sentencias o revisa expedientes de cr\u00edmenes sangrientos o historias de madres pla\u00f1ideras que reclaman la tenencia de sus hijos piensa que alguno de esos seres humillados y desprotegidos podr\u00eda haber sido ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Eva se sienta en el escritorio y enciende la computadora. Busca en los cajones unos papeles y anota algunas se\u00f1as en los bordes con una hermosa lapicera que le regal\u00f3 su hermana L\u00eda hace a\u00f1os y que conserva como un tesoro. L\u00eda es una historia dram\u00e1tica que no puede sacarse de la cabeza, psic\u00f3loga mediante. La vida hace lo que quiere. Se puede planificar muchas cosas pero es el hado, el maldito designio de los dioses, el que decide como acontecer\u00e1n las cosas. <em>Desde joven que este pensamiento me persigue y no puedo sac\u00e1rmelo de encima, rebatirlo. Todo el camino de mi existencia ha sido una comprobaci\u00f3n de esto. \u00bfCu\u00e1ntos criminales abyectos he visto? Centenares mucho de ellos no pueden decir sinceramente por que mataron a sus v\u00edctimas o cometieron il\u00edcitos contra la sociedad y el pr\u00f3jimo. \u00bfPor qu\u00e9\u2014sin embargo\u2014podemos vivir?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mira hacia la calle y ve en la esquina a dos obreros municipales que est\u00e1n trabajando en unos postes en los senderos de la plazoleta que est\u00e1 en uno de los laterales del Palacio de Justicia, un hermosa espacio verde con arbustos y flores, que es una delicia por las ma\u00f1anas. Observa ensimismada un momento y dice en voz alta como confirmando la evidencia:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Est\u00e1n haciendo arreglos en la placita.<\/p>\n\n\n\n<p>La secretaria deja los papeles en el escritorio y se acerca a la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, dicen en la radio que es un plan de la nueva gesti\u00f3n. Van a poner nombres a los senderos. Va a quedar muy linda, la tienen bien mantenida hay que reconocerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mientras hagan un buen bacheo que pongan los nombres que quieran\u2014 dice Eva ir\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos mujeres r\u00eden.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>El bar es un mundo de gente. J\u00f3venes, hombres maduros, mujeres vestidas para matar, se dan cita en ese lugar que es la meca de la diversi\u00f3n los s\u00e1bados por la noche. Los cambios en el planeta en los \u00faltimos a\u00f1os han convertido todos los lugares de esparcimiento en espacios muy similares. Hoy en d\u00eda se podr\u00eda estar en esta ciudad provinciana como en una gran capital de Europa y el ambiente ser\u00eda dif\u00edcil de distinguir. Nos quieren iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>Eva entra con un vestido corto que brilla en la oscuridad. Las risas y el entrechocar de los vasos le ponen esa m\u00fasica caracter\u00edstica a la noche festiva. El olor a perfume y desodorante es una mezcla de infinitas mol\u00e9culas que se conjugan en un \u00fanico olor: el de la gente que quiere presentarse a la comunidad como un ser \u00fanico logrando ser todos y el mismo a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Eva busca a su hermana. Le dijo que iba a estar con unos amigos en la barra. Sin embargo en el tumulto y la semipenumbra es dif\u00edcil saber qui\u00e9n es qui\u00e9n. Es una vor\u00e1gine de rostros transformados por los maquillajes que los vuelve an\u00f3nimos. Eva sali\u00f3 de su modesto estudio bastante tarde. Est\u00e1 trabajando con esfuerzo para hacerse un nombre en la profesi\u00f3n. Est\u00e1 cansada y tiene m\u00e1s ganas de volver a su casa a leer que a pasar la noche aqu\u00ed. Pero le dio su palabra a L\u00eda y no va a defraudarla. Es su \u00fanica hermana, menor ,y tiene por ella un cari\u00f1o inexplicablemente fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente siente curiosidad por una pareja que se besa en la oscuridad. Est\u00e1n abrazados y el beso se prolonga en una pasi\u00f3n ilimitada. Es una pareja de su edad, poco m\u00e1s de treinta \u00e9l y un poco menos la chica. Se acarician y se tocan con curiosidad como si reci\u00e9n se conocieran. Algo le dice que se acerque, nunca fue curiosa pero no sabe porque, en este caso, necesita saber algo m\u00e1s de los enamorados. Cuando est\u00e1 a un paso, la chica se separa un momento de su pareja y mira a Eva.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hola Eva, perdonanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Eva queda sorprendida porque se da cuenta que L\u00eda sab\u00eda que estaba all\u00ed, mir\u00e1ndolos. El hombre,\u2014 parece buen mozo\u2014 permanece oculto en la oscuridad del rinc\u00f3n, entre las mesas y las sillas ostentosamente decoradas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPerdonarlos por qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>Roberto entra en una zona de luz y dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Porque estamos enamorados.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ten\u00edan derecho. Ya hab\u00edamos roto hac\u00eda varios meses y yo no era la due\u00f1a de L\u00eda ni de su vida. No puedo decir nada. Seguramente Roberto la conquist\u00f3 hablando de libros y de an\u00e9cdotas de escritores. Adem\u00e1s le ley\u00f3 alguno de sus poemas que son muy buenos. Roberto era un gran escritor merec\u00eda mucho m\u00e1s de lo que consigui\u00f3 en la vida, Primero los premios locales, luego los concursos de la Municipalidad. Despu\u00e9s los reconocimientos a nivel nacional y el libro, su novela, que le public\u00f3 una editorial de la capital con muy buenas ventas. Siempre lo envidi\u00e9, sanamente, pero lo envidi\u00e9. No s\u00e9 escribir, puedo hacer dict\u00e1menes y corregir cualquier texto jur\u00eddico con una seguridad que asombra a mis empleados que me tienen por una superdotada. Pero nunca pude escribir nada trascendente como una mujer de las letras. Las palabras se me escapaban de las manos, nunca pude asir la esencia de la literatura. Roberto era un poeta nato. Hablaba en broma rimando, escrib\u00eda cuentos en un rato con una imaginaci\u00f3n incre\u00edble. No puedo decir nada, el esp\u00edritu sopla donde quiere. Adem\u00e1s nunca se agrand\u00f3, fue humilde y siempre me salud\u00f3 afectuosamente cada vez que me encontraba. Se interesaba sinceramente en mi carrera en la justicia y se alegraba de mis logros, lo s\u00e9.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sigo enamorada, nunca dej\u00e9 de estarlo, la puta madre que lo pari\u00f3. La puta madre que la pari\u00f3 a L\u00eda aunque sea la m\u00eda, me cago arriba de ella, me cago, me cago, me cago. Roberto Grinson el escritor de provincia que triunfa, el hombre de mi vida que conquist\u00f3 a mi hermanita L\u00eda y la mat\u00f3 haci\u00e9ndose el joven en esa moto de mierda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Te amo, Roberto Grinson. Te odio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Roberto y L\u00eda entran a la academia de danzas abrazados. Los asistentes a la clase los miran con envidia. Son bellos, juveniles a pesar que ya no son adolescentes. Adem\u00e1s Roberto ha salido en la prensa y lo vinculan al mundo de las artes. Siempre que hay concursos de cuentos o una fecha vinculada a las letras lo invitan a mesas redondas y paneles en la televisi\u00f3n local donde brilla con sus comentarios. L\u00eda lo ama.<\/p>\n\n\n\n<p>La profesora de Tango les dice que se ubiquen de a dos. Hay una pareja formada por mujeres y otra por hombres. Las mujeres desear\u00edan bailar con un var\u00f3n, pero los dos muchachos est\u00e1n m\u00e1s c\u00f3modos as\u00ed y lo dicen con total libertad y orgullo. Roberto que se cri\u00f3 con su abuelo sabe mucho de tango, de orquestas y de composiciones. Suena la grabaci\u00f3n y empiezan a bailar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Escuch\u00e1 este tangazo L\u00eda, una locura la orquesta de Pichuco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo se llama?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<em>El distinguido ciudadano<\/em>\u2014 replica Roberto al instante, con fervor de entusiasta.<\/p>\n\n\n\n<p>Bailan con soltura. Ambos tienen condiciones y ya vienen tomando clases desde hace meses. Son apasionados y gozan con los pasos de baile. Roberto la mira con ojos penetrantes como buscando algo debajo de la piel de L\u00eda, una confirmaci\u00f3n a una pregunta anterior a todo lo que est\u00e1 sucediendo. Transpiran, se mueven con gracia y garbo, los compa\u00f1eros los miran porque se dan cuenta que bailan bien. La m\u00fasica termina. Roberto mira en silencio a L\u00eda un instante y dice en voz alta, con orgullo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Brillante Eva!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf\u00a1Qu\u00e9!?&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego la furia de L\u00eda en la moto. Su \u00faltima escena de celos.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>La jueza levanta la vista de la notebook y vuelve a mirar la calle. Piensa en su pasado, en su hermana, en Roberto que qued\u00f3 estropeado luego del accidente pero vivi\u00f3 varios a\u00f1os m\u00e1s. Ahora ya no est\u00e1n. Cumplieron con el designio de morir como lo har\u00e1 ella tarde o temprano. Mira a los municipales que sacan un cartel reci\u00e9n pintado con el nuevo nombre del sendero y lo est\u00e1n colocando.<\/p>\n\n\n\n<p>Se sienta nuevamente frente a la computadora y navega despreocupada en la prensa. Encuentra la p\u00e1gina de las noticias locales y ve la foto de la placita y un peque\u00f1o texto debajo que la deja helada un instante. Luego se reclina en el sill\u00f3n giratorio de espaldar alto y cierra los ojos mientras repite como un mantra: <em>hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se levanta con n\u00e1useas y vuelve a mirar por la ventana. El cartel ya est\u00e1 instalado y se deja leer en la chapa azul <em>Escritor Roberto Grinson.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<\/p>\n\n\n\n<p>Paran\u00e1, Argentina 2 de marzo de 2025<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencio Nicolau El distinguido ciudadano (Una f\u00e1bula moderna) Especial para Eco Italiano UNO Se quer\u00edan pero no se llevaban bien. 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