{"id":70732,"date":"2025-04-06T14:58:49","date_gmt":"2025-04-06T14:58:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=70732"},"modified":"2025-04-06T14:59:33","modified_gmt":"2025-04-06T14:59:33","slug":"la-replica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=70732","title":{"rendered":"La r\u00e9plica"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Florencio Nicolau Eymann<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-70733\" style=\"width:322px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/La-replica.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Crece hacia el cielo en un recuadro de polvo y casas bajas, aplanadas por el calor del mediod\u00eda. La gente vuelve del habitual mercadeo en la plaza cerca del teatro donde se representa la m\u00edstica. La ciudad es una sola, un grupo de individuos que respiran todos a la misma vez y le imponen un pulso definitorio. \u00bfQuieres buscar una verdad? la ciudad te dar\u00e1 mil respuestas. Tienes que encontrar la adecuada. Eso es la vida: discernir una verdad probable entre verdades improbables.<\/p>\n\n\n\n<p>El viejo est\u00e1 sentado en la puerta de un cobertizo de adobe, pensativo, mirando los p\u00e1jaros que sobrevuelan en c\u00edrculo la estructura. Parece no encontrarle sentido a esa masa de barro seco al sol que desentona con el entorno.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> \u2014Conoc\u00ed a <em>El Arquitecto<\/em>. Cuando hizo su viaje yo fui una de las primeras personas que habl\u00e9 con \u00e9l. Ten\u00eda ideas extra\u00f1as. Esta es una de ellas. <em>La Original difiere en demas\u00eda de La R\u00e9plica \u2014<\/em>me dijo\u2014. <em>Nuestra vida es una miseria copiada en barro de algo que no conocemos. Los dioses nos permitieron ver una parte. Esto es solo una copia atroz, nuestra miseria, nuestro castigo. No somos m\u00e1s que eso una mentira. La obra de los dioses consiste en mundos copiados unos de otros; los \u00faltimos, decadentes, con partes que son solo el rid\u00edculo remedo de obras perfectas. Nos ha sido dado esta existencia de ser solo copias toscas de bellezas que nunca veremos. A <\/em>El Arquitecto<em> le fue asignado un cupo temporal para ver ese otro mundo superior y hablar, como pudo, con obreros y fautores.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Apartando el furor de las creencias entreveo la fe de estos hombres y mujeres que vienen a diario a la construcci\u00f3n. Son personas de humilde origen, artesanos y obreros que solo han conocido el hambre por los siglos de los siglos am\u00e9n. Ahora tienen trabajo por m\u00e1s de una generaci\u00f3n: los hijos de los carpinteros ser\u00e1n carpinteros, los picapedreros tambi\u00e9n le dar\u00e1n forma a las piedras con el cincel. Los maestros vidrieros tienen en sus ojos el misterio de la gente que les fue dado el don de hacer del vidrio una luz acuosa, irreal. Las im\u00e1genes de los santos y de la virgen llevar\u00e1n por siempre la impronta de estas personas de quienes no se conocer\u00e1n siempre sus nombres. Construir una catedral cicl\u00f3pea es un trabajo ingente, pero tambi\u00e9n es un esfuerzo para la imaginaci\u00f3n de quienes trazan los planos y conciben las fant\u00e1sticas formas que coronan los botareles y las torres que albergan las campanas en sus melenas. Esta iglesia llevar\u00e1 una de las agujas m\u00e1s grandes jam\u00e1s construidas, ser\u00e1 visible desde lejos y todo el mundo asociar\u00e1 nuestra urbe con esta imagen de un afilado ap\u00e9ndice que busca abrir las nubes para que los santos desciendan con m\u00e1s facilidad a la tierra. Cuando miro las estrellas por las noches imagino mundos que aun no conocemos. No es bueno comentar que creo en estas cosas. En realidad <em>se que existen<\/em>, corriendo de aqu\u00ed por all\u00e1 en un mundo no muy diferente al nuestro. Tal vez tengan los mismos sufrimientos y las mismas divisiones de clases y de trabajos. A m\u00ed me ha tocado ser un obispo, un alfil en el ajedrez de la existencia. En ese otro mundo puede haber un reflejo de mi mismo controlando la construcci\u00f3n de un templo. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1? \u00bfTendr\u00e1 una aguja y las vidrieras coloridas? No lo s\u00e9, no lo sabr\u00e9. Tal vez en la otra vida lo sepa.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que amasar barro con las piernas y los pies y despu\u00e9s agregarle la paja. Lo \u00fanico que tenemos es esto. All\u00e1 trabajan una sustancia dura, la misma que aqu\u00ed tenemos si cavamos con profundidad, o la que se ve en la monta\u00f1a. No estamos entrenados para transformar ese material. Unos dicen que su dios dijo a un disc\u00edpulo que su temperamento celoso era igual a la dureza de ese material y que sobre \u00e9l edificar\u00eda su religi\u00f3n. Otros, que sobre esa dureza construir\u00eda un templo material, tangible. No lo saben bien porque son discutidores por naturaleza. Parece ser que no muy lejos de all\u00ed hace a\u00f1ares hab\u00eda un pueblo de pescadores que gustaba discutir sobre cualquier cosa y edificar visiones del mundo de acuerdo a lo que surg\u00eda de la comuni\u00f3n de ideas. No s\u00e9 como hac\u00edan para trabajar y pensar a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>El cielo de abril es de un color desva\u00eddo y el silencio oportuno. La primera ma\u00f1ana de frio despu\u00e9s de meses de un calor agobiante. Todo lo que estoy escribiendo o creando ya fue hecho.. Trabajamos cambiando ideas, aproxim\u00e1ndonos al mismo sujeto desde otros puntos de vista, pero los temas siguen siendo universales. \u00bfPara qu\u00e9 lo hacemos? Tal vez el universo funcione as\u00ed, como una seguidilla c\u00edclica de restauraci\u00f3n de ideas y formas, un trabajo en donde en cada generaci\u00f3n creamos r\u00e9plicas de cosas del pasado (o futuro) que no conocemos a conciencia. Miro la pantalla de la computadora y contin\u00fao trabajando sobre lo que deje la noche anterior, un manojo de palabras en donde los personajes de re\u00fanen para hablar de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Arquitecto nos reuni\u00f3 una vez y nos dijo en el centro de la plaza:\u00ab No s\u00e9 como llegu\u00e9 all\u00ed pero s\u00e9 que un d\u00eda estaba aqu\u00ed y en otro lugar. Al principio era una dualidad, una sensaci\u00f3n de desdoblamiento. Luego con el paso del tiempo logr\u00e9 separar no con poco esfuerzo las sensaciones de los dos lugares. All\u00ed hab\u00eda calles como las nuestras, pero de rocas, las casas eran baja pero algunas ten\u00edan dos o tres niveles por encima y se proyectaban hacia adelante, al grado tal de unirse en el aire a metros sobre nuestras cabezas. Las personas ten\u00edan diferentes tareas. Amasaban y coc\u00edan el pan, cuidaban animales y vend\u00edan verduras y frutas. Otras personas ven\u00edan todas las ma\u00f1anas temprano y pasaban por grandes puertas en el muro que circundaba a la ciudad. Era todo muy extra\u00f1o. La Obra estaba en una zona sin casas alrededor y las personas que trabajaban all\u00ed eran centenares: cortaban, pul\u00edan, colocaban ladrillos de un material diferente a los nuestros. Con el paso del tiempo aprend\u00ed a trabajar con ellos, a cambio pod\u00eda adquirir comida. La Obra era inmensa, una mole que se elevaba lentamente, Hab\u00eda personas cuyos padres e incluso sus abuelos hab\u00edan trabajado en La Obra. Lo m\u00e1s impresionante eran las grandes ventanas interiores. Estaban hechas con una materia que dejaba pasar la luz te\u00f1ida de colores y con im\u00e1genes pintadas encima. El resultado eran historias de aspecto acuoso que te\u00f1\u00edan los pisos de la Obra. Nunca pude concebir que existiera agua encerrada en una ventana. Lo que estamos haciendo nosotros es apenas la burda copia de lo que yo recuerdo. Los gobernantes me creyeron loco cuando les cont\u00e9 mi experiencia pero los sacerdotes me creyeron y me asignaron el trabajo de replicar la Obra. Lo que estamos haciendo, de barro y paja poco se le parece. Pero mi misi\u00f3n es trabajar en esto. A veces de noche contemplando las dos lunas pienso cuan bella debe ser la Verdadera Obra, la que ellos est\u00e1n replicando\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de religi\u00f3n me ha privado del conocimiento de cosas sencillas. La pasi\u00f3n con que los beodos cantan en las tabernas, el amor de mujer, la sencillez del humor. Mi vida est\u00e1 sujeta a mandatos escritos y dictados vaya a saber por qui\u00e9n hace miles de a\u00f1os. Somos apenas un ap\u00e9ndice de creencias que empezaron en las lejanas tierras de medio oriente y que se han transformado para llegar a ser estas, las que seguimos y cumplimos con devoci\u00f3n, con las horas marcando nuestras oraciones y costumbres. Los hombres que trabajan en la catedral repiten rituales que ni siquiera se sabe cuando empezaron. Hace miles de a\u00f1os hubo un primer pintor y un primer herrero, un carpintero. Existi\u00f3 tambi\u00e9n un apersona que imagin\u00f3 en sue\u00f1o los vitrales de esta catedral pero reci\u00e9n pudo darle forma material siglos despu\u00e9s. Somos individuos que replicamos cosas pasadas. Nuestra existencia es reconstruir permanentemente. Ya todo fue. No hay nada que no hayamos visto antes. <em>Nihil novum sub sole.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Entro en tu habitaci\u00f3n y te miro acostada en la cama boca abajo. Ten\u00e9s la ropa que us\u00e1s para hacer gimnasia. Te has quedado toda la tarde en la casa despu\u00e9s de intentar hacer alg\u00fan poco de ejercicio. Me siento en la silla de la cocina y vas caminando suavecito sin zapatillas, con los zoquetes rosa que se arrastran por el piso. Mir\u00e1s mis cuadernos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 escrib\u00eds?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Un cuento\u2014 lo digo como si fuera obvio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si ya s\u00e9, pero de qu\u00e9 trata, siempre de mal humor vos.\u2014 Me besa. S\u00e9 que todo es un juego y que no peleamos con frecuencia. Dejo la Uniball de trazo fino sobre el cuadernito Ledesma ecol\u00f3gico y me desperezo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Una historia sobre las repeticiones en la vida. Veo desde chico que todo lo que nos rodea es la simple iteraci\u00f3n de algo que ya existi\u00f3 antes. Y eso me deprime. Ayer cuando escrib\u00eda en mi compu pensaba que detr\u00e1s de cada objeto hay una historia que podemos evocar solo recordando el momento en que vimos ese objeto pero en otras circunstancias. Ni siquiera esa idea era m\u00eda, ya lo dijo Marcel Proust\u2026\u2014 me abrazo a mi mismo despu\u00e9s del largo bostezo. \u2014A veces pienso que vivimos repetido, otra vuelta nuevamente y creemos que somos originales. Deprimente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No me contestaste sobre que est\u00e1s escribiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>La miro y sonr\u00edo. Es una cara hermosa, de rasgos ani\u00f1ados, como una mujer de Alphonse Mucha.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es una historia un tanto dif\u00edcil. Un hombre de otro mundo, de un planeta con dos lunas ha tenido la experiencia de vivir por un tiempo en dos lugares al mismo tiempo. Uno es su lugar natal, una aldea de casas de barro y paja, similares a la de las antiguas culturas de la Mesopotamia, que se agrupan alrededor de calles polvorientas en un ambiente des\u00e9rtico. La pobreza reina en el lugar. Por circunstancias que no menciono en el relato el hombre atraviesa un portal espacio temporal y ve Notre Dame de Par\u00eds en proceso de construcci\u00f3n. Cuando vuelve a su planeta decide replicar la catedral con barro y paja. Decepcionante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No es un tema muy f\u00e1cil, amor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9, lo s\u00e9. Adem\u00e1s el obispo de la ciudad de Par\u00eds contempla la construcci\u00f3n de Notre Dame y piensa que lo que est\u00e1 viendo es la r\u00e9plica de otra cosa que el artista vio en alg\u00fan otro lugar. Y de ser as\u00ed el mundo ser\u00eda una cadena de copias y copias sin que nunca conozcamos el original.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es un buen cuento, me encanta. Lo voy a leer con fruici\u00f3n cuando lo termin\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos besamos y luego la miro fijo a los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tal vez alguien est\u00e9 escribiendo esto ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Chist!, \u00a1Silencio!&#8230;dej\u00e1 que lo siga haciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos despacito a la cama, mientras se saca los zoquetes sucios. Creo que he visto esta escena anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<\/p>\n\n\n\n<p>Paran\u00e1, Argentina 6 de abril de 2025<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencio Nicolau Eymann Especial para Eco Italiano Crece hacia el cielo en un recuadro de polvo y casas bajas, aplanadas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43,1],"tags":[],"class_list":["post-70732","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70732","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=70732"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70732\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70734,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70732\/revisions\/70734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=70732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=70732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=70732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}