{"id":76455,"date":"2025-07-11T15:08:48","date_gmt":"2025-07-11T15:08:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=76455"},"modified":"2025-07-11T15:09:04","modified_gmt":"2025-07-11T15:09:04","slug":"la-perfeccion-de-lo-inconcluso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=76455","title":{"rendered":"La perfecci\u00f3n de lo inconcluso"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Florencio Cruz Nicolau Eymann<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-76456\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/final-28.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 de qu\u00e9 material est\u00e1s hecha, porque ac\u00e1, donde estoy parado mir\u00e1ndote, nada parece material. Sos una forma que se mueve como tinta cayendo en agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Salgo de la habitaci\u00f3n oscura y fr\u00eda, que guarda ese bienestar denso de las casonas viejas en plena can\u00edcula de enero, cuando no se puede hacer otra cosa que estar quieto, pensando en nada, mientras el ventilador se mueve de un lado a otro tratando de dar alivio. \u00bfAlguna vez pensaron que lo mejor del ventilador oscilante es cuando no da aire? Ese instante de incomodidad es, por contraste, lo que hace placentero el frescor que vuelve. A veces, la ausencia de algo es lo que nos hace valorarlo. Suena a filosof\u00eda, \u00bfno? S\u00e9 que alguien ya lo escribi\u00f3 hace miles de a\u00f1os. Pero ya no importa. Nada importa ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Esper\u00e9 todo el viernes que vinieras a verme. Hab\u00edas prometido venir el jueves, seg\u00fan mis c\u00e1lculos, pero una reuni\u00f3n de \u00faltimo momento te lo impidi\u00f3, seguramente. \u00bfTe das cuenta de que vamos a estar juntos? Toda una vida separados, y ahora, finalmente, esta extra\u00f1a alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo de los cipreses y las araucarias del cementerio, cuando era chico. Se ve\u00edan desde la terraza de esta casa. \u00c9ramos tan inocentes que una de nuestras diversiones era subir a escondidas solo para mirar, a lo lejos, las araucarias. Era la confirmaci\u00f3n de que, m\u00e1s all\u00e1 de la esquina, exist\u00eda un mundo diferente. El cementerio era, para nosotros, la sublimaci\u00f3n de todo lo sofisticado. \u00bfPara qu\u00e9 sirve tener, a pocas cuadras, un lugar con m\u00e1rmoles, esculturas elegantes y jardines cuidados? (En aquellos a\u00f1os, estaban realmente bien cuidados). Fue entonces que empec\u00e9 a creer que vos exist\u00edas en alguna parte. No, no estabas en el cementerio. Hab\u00eda \u00e1ngeles con antorchas apagadas, relojes de arena, un hombre escu\u00e1lido y alado sentado pensativo sobre la puerta de un pante\u00f3n. Pero de vos, ni se\u00f1as. En esos lugares no hay nada. Solo m\u00e1rmoles y recuerdos. Lo verdadero est\u00e1 en otra parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora parece que habl\u00e1s. No s\u00e9 si decir que pod\u00e9s hablar, porque boca no te veo. Sos apenas una deformaci\u00f3n en el vidrio de la ventana, como si te mirara a trav\u00e9s de algo sinuoso, m\u00f3vil. Se me mezclan medio siglo de recuerdos: lecturas, im\u00e1genes, voces, cosas vividas. Ya no s\u00e9 qu\u00e9 soy\u2026 o qu\u00e9 hicieron de m\u00ed. \u00bfSab\u00e9s una cosa? Uno no es siempre uno mismo, sino lo que los dem\u00e1s creen que uno es.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, a quienes se queden ac\u00e1, les recomiendo un ejercicio. Es simple, y tiene solo dos posibles resultados: o les va a hacer bien, o les va a hacer mal. V\u00e1yanse. A un lugar lejano. Lo m\u00e1s lejano posible, en espacio y en costumbres. Una tribu africana puede servir, aunque el pasaje es caro. Y una vez all\u00ed, despr\u00e9ndanse de todo: amigos, enemigos, conocidos, aduladores, gente que les diga lo bien que se ven. Qu\u00e9dense solos. Sin referencias. Cuando llegue la hora, ese entrenamiento les va a servir.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso en las noches de astronom\u00eda en el patio, con el telescopio que mi padre construy\u00f3. Una maravilla de tesoro: el cielo. Pensar que hay gente que recorri\u00f3 el mundo, visit\u00f3 todas las grandes capitales, los museos m\u00e1s ricos\u2026 y nunca mir\u00f3 el cielo. Ni siquiera levantaron la vista para ver las Siete Cabritos o las Tres Mar\u00edas. \u00bfPara qu\u00e9 vale la pena vivir, entonces? \u00bfQu\u00e9 pasa con nuestra existencia cuando nos empe\u00f1amos tanto en no existir? Porque en eso se ha transformado la vida moderna: en un esfuerzo desesperado por no ser, por no mirar, por no sentir.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora ya me estoy yendo. No tiene mucho sentido lo que pienso. O tal vez s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fue esa tarde.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Vengo del trabajo, caminando tranquilo, pensando en comprar algo para la cena. Una sensaci\u00f3n de desasosiego me envuelve. Me siento de m\u00e1s en el paisaje urbano. Estoy lejos de ac\u00e1. Pocos autos en la calle, calcinada por el calor agobiante de enero. El kiosco est\u00e1 por cerrar, pero me atiende igual. Somos viejos conocidos. Compro galletitas, queso, algo de fiambre. No tengo ganas de cocinar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces entr\u00e1s. Tranquila, como si supieras que la puerta hab\u00eda quedado abierta. Mir\u00e1s dentro de las heladeras, como buscando nada. Las manos en los bolsillos, sombrero, sobretodo gris\u2026 y ese aire de chica Napole\u00f3n. Muy c\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> Sonre\u00eds y sos hermosa. Hermosa. No respond\u00e9s a ninguna convenci\u00f3n de belleza. No sos alta. No est\u00e1s maquillada. No est\u00e1s muy bien peinada. Y sin embargo, transmit\u00eds una belleza incomparable: la perfecci\u00f3n de lo inconcluso. Porque est\u00e1s inconclusa, lo s\u00e9. Y yo soy la parte que necesit\u00e1s para completarte.<\/p>\n\n\n\n<p>Es absurdo. Y cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>El due\u00f1o del kiosco me entrega la compra y me saluda hasta la noche. No te mira. No todos pueden verte. Me doy cuenta: es saludable para la mente no ver a una chica con sobretodo un jueves de enero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El a\u00f1o que viene, en tu pieza \u2014dec\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Y te vas.<\/p>\n\n\n\n<p>Te sigo, pero despu\u00e9s de la esquina ya no te veo m\u00e1s. Pensar que as\u00ed es esto, digo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 durante el pr\u00f3ximo a\u00f1o? \u00bfO la semana que viene? \u00bfVolver\u00e9 a mirar las estrellas, a perderme entre los pasillos del cementerio buscando al \u00e1ngel con la antorcha vencida, entre musgo y maleza? No hay remordimiento posible por lo que no fue. No hay previsi\u00f3n para lo que vendr\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo queda caminar lo que haya que caminar, como si todo ya estuviera escrito en una letra que no podemos leer.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina 11 de julio de 2025<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencio Cruz Nicolau Eymann Especial para Eco Italiano No s\u00e9 de qu\u00e9 material est\u00e1s hecha, porque ac\u00e1, donde estoy parado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-76455","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=76455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76457,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76455\/revisions\/76457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=76455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=76455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=76455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}