{"id":76944,"date":"2025-07-20T14:30:06","date_gmt":"2025-07-20T14:30:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=76944"},"modified":"2025-07-20T14:30:26","modified_gmt":"2025-07-20T14:30:26","slug":"dos-lunas-sobre-torroba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=76944","title":{"rendered":"Dos lunas sobre Torroba"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Florencio Cruz Nicolau Eymann<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"627\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba-627x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-76945\" style=\"width:387px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba-627x1024.jpg 627w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba-768x1254.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba-940x1536.jpg 940w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba-92x150.jpg 92w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Dos-lunas-sobre-Torroba.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>Papeles, papeles y m\u00e1s papeles. \u00a1Qu\u00e9 ganas tiene el hombre, desde que pobl\u00f3 la Tierra, de talar bosques enteros para luego emborronarlos con tinta y llamar a eso literatura!<\/p>\n\n\n\n<p>Dios m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 hemos hecho desde las tablillas de barro de los caldeos? Interesados mercachifles que no quer\u00edan perder ni un grano ni una gota de leche. Mercaderes, inventores de las cuentas y de los negocios. Y despu\u00e9s, los fenicios con su escritura, que tanto da\u00f1o ha hecho a la humanidad. \u00bfPodr\u00edamos dejar de escribir alguna vez?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Pobres infelices que pretenden trascender a trav\u00e9s de las letras\u2026! \u00bfEs que nadie trabaja ya? Esto es innecesario. Sufrir as\u00ed\u2026 Esa ventana me molesta. Hay ruido de autos, los chicos con la pelota y sus \u00eddolos del f\u00fatbol.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesito un est\u00edmulo: un color, un sonido. El recuerdo se activa cuando algo exterior enciende los circuitos de la cabeza. \u00bfEst\u00e1n los recuerdos en una parte f\u00edsica del cuerpo? \u00bfEs el cerebro el reservorio de estas im\u00e1genes? \u00bfO es el alma?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n soy? Mi apellido es Torroba y escribo cuentos. En realidad, trabajo leyendo cuentos de otros y dando mi opini\u00f3n a los editores. Empec\u00e9 a leer manuscritos como una forma de trabajo y aprendizaje, hace a\u00f1os. Luego me llamaron para ser jurado en algunos concursos; fueron contactos a trav\u00e9s de la facultad. Porque, a decir verdad, soy profesor de letras.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, segu\u00ed con esta tarea de revisar y corregir textos de noveles escritores, seres que pululan por la corteza del planeta buscando la fama. A muchos de ellos los conoc\u00ed cuando ven\u00edan a comprar caramelos o cerveza, y se pon\u00edan a hablar de sus ambiciones. \u00abPorque \u2014vamos, dig\u00e1moslo de una vez\u2014 tengo un kiosco.\u00bb De eso vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Leer y releer textos ajenos es toda una escuela: uno reconoce los errores de sus comienzos y se siente, por un momento, importante. Pero no siempre ocurre as\u00ed. A veces aparece un buen escritor y la cosa cambia: lo que se siente es, digamos, envidia. No es el caso del que tengo ahora entre manos. Parece \u2014como decimos entre los muchachos\u2014 \u00abuno de los que se encomiendan a Santa Tecla\u00bb. Ya ni recuerdo c\u00f3mo empez\u00f3 esa broma; tal vez en los primeros tiempos, cuando la juventud se impon\u00eda a la seriedad. Ac\u00e1 tenemos a un jovencito, seguramente. Lo intuyo por el seud\u00f3nimo: Sesostris 633. Veamos qu\u00e9 dice este pobre infeliz:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>No acierto a entender qu\u00e9 me est\u00e1 pasando. Tal vez el aire de este lugar me hace regresar a un pasado que no viv\u00ed. Mis males parecen compartidos, como si perteneciera a un mundo formado por distintas facetas de mi personalidad. Unos est\u00e1n en un lado, otros en otro. Este planeta es agobiante. No s\u00e9 c\u00f3mo hice \u2014o en qu\u00e9 pensaba\u2014 cuando decid\u00ed venir como voluntario. Es un paisaje \u00e1rido, cubierto de piedras peque\u00f1as, con algunas elevaciones en el horizonte. No s\u00e9 si alguna vez saldr\u00e9 de aqu\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las deudas, una vida infeliz, un derrotero de insatisfacciones y fracasos me llevaron a anotarme en este voluntariado interplanetario pago. Ahora ni siquiera s\u00e9 qu\u00e9 hacer con la fortuna que me pagan: no hay ni un kiosquito donde gastar el dinero.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No parece ser un gran escritor, el que present\u00f3 esta cosa. Hay que reconocerle, al menos, algo de inventiva: tanta, que uno tiene que leer sin trama, sin rumbo. Esta profesi\u00f3n est\u00e1 plagada de caminos perdidos y de audaces que se largan con lo primero que logran escribir. Sin embargo, esto \u2014aunque no muy elaborado\u2014 tiene algo. Algo que no puedo captar con los sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Comet\u00ed delitos por necesidad: la vida me dio la espalda, los amigos se fueron, mi familia se avergonz\u00f3 de m\u00ed. No pod\u00eda seguir viviendo en la Tierra con la carga del remordimiento. La salida era escapar de m\u00ed mismo. Y el \u00fanico lugar que pod\u00eda servirme de refugio era este planeta misterioso, a millones de kil\u00f3metros del Sol. Si alguna vez vuelvo, estar\u00e9 salvado de mis pecados. Pero ahora hay que sobrevivir. Me siento desolado, vac\u00edo. Como debe sentirse Torroba, en su vida de escritor fracasado\u2026\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPerd\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 es lo que acabo de leer?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>\u00bfPerd\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 es lo que acabo de leer? \u2014dice Torroba, que, ensimismado en la lectura, descubre de pronto que su nombre \u2014su oscuro apellido\u2014 ha sido mencionado, casi al pasar, dentro de la trama ajena. Torroba duda. Sufre. Piensa si ha estado bebiendo. Porque \u2014 \u00bfsaben ustedes?\u2014 bebe detr\u00e1s del mostrador, de noche, en esos d\u00edas en que no entra nadie. Al principio eran unas latas de cerveza, despu\u00e9s vino tres cuartos\u2026 Pero no nos vayamos de mi historia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me borraron de todos los registros. No puedo hacer negocios ni mover dinero, porque los sistemas me detectan y me acusan con la certeza implacable de los bancos informatizados. Por eso me fui de la Tierra, como pionero en este mundo inh\u00f3spito. Deber\u00e9 quedarme aqu\u00ed tres a\u00f1os, seg\u00fan el contrato. Tengo comida de sobra y muchas comodidades. Fue un buen cambio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 ahora con todo el tiempo del mundo? Tal vez piense. O escriba la vida de Torroba, ese pobre profesor fracasado y borrach\u00f3n, cuyo \u00fanico entretenimiento es mirar por la ventana\u2026\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dejo los papeles sobre el mostrador del kiosco y me quedo mirando un rato el techo. \u00bfCu\u00e1nto hace que esa ara\u00f1a est\u00e1 ah\u00ed arriba, dando vueltas? Cuando era chico, mi pap\u00e1 me mostr\u00f3 un libro de divulgaci\u00f3n con fotos espectaculares. En una p\u00e1gina mostraban un experimento: un cient\u00edfico drogaba a las ara\u00f1as con distintas sustancias y luego evaluaba las formas de sus telas. Algunas eran incompletas, otras una mezcolanza de hilos, como si estuvieran completamente <em>borrachas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me pasa, que ya no entiendo ni lo que leo? Por favor\u2026 Me voy a tomar una lata de cerveza. El ruidito de la bebida al salir por el orificio es un alivio. Creo que no deber\u00eda preocuparme por tantas cosas. Al fin y al cabo, ya no le importo a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 pasa con el pobre Torroba? \u00bfYa no cree ni en s\u00ed mismo? A\u00f1os estudiando letras, leyendo, aprendiendo. Hubo una \u00e9poca en la que se dedic\u00f3 a estudiar griego cl\u00e1sico \u2014y aprendi\u00f3 bastante, cr\u00e9anme\u2014, lleg\u00f3 a leer a Jenofonte y otros textos no tan complejos. Torroba tiene un gran potencial, pero le falta algo\u2026 algo insustancial, incorp\u00f3reo, que lo incentive a ser \u00e9l mismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Veamos: el alcohol no le sirve para nada. Lo \u00fanico que logr\u00f3 fue chocar el Gol Trend que hab\u00eda comprado usado: lo incrust\u00f3 en una farmacia. Tuvo que pagar arreglos y se qued\u00f3 sin dinero. Escribir art\u00edculos en blogs tampoco le sirve, porque no le pagan. Y eso lo desincentiva. Leer textos para concursos, menos que menos: cuando los autores se enteran de que \u00e9l fue jurado, se sienten aliviados por haber perdido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces, \u00bfqu\u00e9 hacemos con Torroba? \u00bfLo dejamos que se arruine lentamente? Imposible. Ya es una ruina.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa ventana que mira hacia la nada. Parece una entrada hacia otro lado, una puerta multidimensional. Si hasta me parece que estoy en la nave del personaje de este confuso cuento y estoy mirando un paisaje con montes y dos lunas en el cielo, los sat\u00e9lites naturales del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n es el gracioso que se est\u00e1 burlando de m\u00ed? No entiendo si esto fue preparado o si mi conciencia est\u00e1 fallando de forma imprevista. \u00bfEsta narraci\u00f3n es una realidad paralela o el producto de mis olvidos y fracasos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs de noche ya? Esa maldita ventana ni siquiera sirve para saber si hay luna. Un d\u00eda de estos la tapio.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os conoc\u00ed a un muchacho que escrib\u00eda cuentos de ciencia ficci\u00f3n. No era malo, al contrario, siempre ten\u00eda ideas nuevas y una originalidad sin l\u00edmites. Creo que lo admiraba, pero mi odio era superior. No pude soportar nunca la creatividad en otros; \u00bfc\u00f3mo puede ser que a m\u00ed las ideas haya que sac\u00e1rmelas con tirabuz\u00f3n y al resto le surjan como agua de un manantial, d\u00e1ndoles la oportunidad de crear y de sentirse plenos en el hecho po\u00e9tico o en la ilusi\u00f3n de una ficci\u00f3n bien escrita? Porque un buen escritor es eso: un creador de mundos, de paisajes, de sentimientos. Yo apenas soy un esbozo de todo eso, el dibujo contorneado del escritor que ya no ser\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 sido de aquel joven? Hice todo lo posible por borrarlo. Sembr\u00e9 a su paso historias falsas: que robaba ideas, que era t\u00e9cnicamente flojo, que no sab\u00eda escribir ni un p\u00e1rrafo decente. Y, sin embargo, siempre me recib\u00eda con una sonrisa, trat\u00e1ndome como a un maestro. Eso solo aumentaba mi odio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Las dos lunas est\u00e1n altas sobre el horizonte. Dos objetos plenos de luz que confieren a la noche del planeta un estado de enso\u00f1aci\u00f3n, extra\u00f1o, irreal. Cu\u00e1ntos poetas podr\u00edan surgir en este mundo. Fueron bautizadas por los astr\u00f3nomos con nombres de mitolog\u00edas humanas. Una de ellas es Urukure&#8217;\u00e1, en honor a un mito guaran\u00ed; la otra es Sesostris 633. Me parece un nombre fr\u00edo, con un n\u00famero al final. Por eso la rebautic\u00e9 <\/em>Torroba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una ausencia gris la que se cuela por esta ventana que ya me tiene harto hasta el alma. No s\u00e9 en qu\u00e9 estaba pensando cuando acept\u00e9 ser jurado de un concurso de cuentos. Justo yo, que ni siquiera soy un cuentista profesional. Apenas un pobre tipo, v\u00edctima de la vida, que lo \u00fanico que sabe hacer es despachar bebidas\u2026 y, cuando no viene nadie, tomarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 miserable es el destino del artista no consagrado: un mamarracho andante, fuera de lugar. El delirante de Dios me hace desvariar y leer cosas que no est\u00e1n escritas en este papel asqueroso, parte de este concurso infame, plagado de pretenciosos que presentan textos que no son m\u00e1s que heridas: cad\u00e1veres voladores, arrancados de miles de \u00e1rboles talados por la mano vil e inoportuna del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la realidad? Nada. Una mentira que me cerca en este sucucho lleno de ara\u00f1as\u2026 \u00a1Por Judas!, esa ventana\u2026esa ventana que deja entrar la luz lechosa de <em>dos lunas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me ha pasado? Torroba\u2026 ya estabas muerto antes de haber nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>El colectivo reduce la velocidad al llegar a la esquina. A esta hora, normalmente no hay nadie. Pero hoy ha pasado algo: unos agentes de tr\u00e1nsito desv\u00edan la circulaci\u00f3n. Los patrulleros se detienen junto a la parada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los muchachos que van a la facultad hablan de los ex\u00e1menes, de las historias del fin de semana, de la pe\u00f1a, de todo lo que tomaron. Vida de estudiante. Escuela de aprendizaje inolvidable, s\u00ed se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la vereda, una carpeta de cartulina amarilla, deste\u00f1ida, yace abierta. Hay papeles desordenados en su interior. El viento suave de la ma\u00f1ana levanta la tapa, y algunas hojas comienzan a volar por la calle. Una agente de polic\u00eda se apura a recogerlas y las vuelve a meter, sin orden, dentro de la carpeta. Una hoja escapa de su mirada atenta, pero ya nadie le presta atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026<em>Y as\u00ed, perdido entre estas rocas milenarias, observando a Sesostris 633 \u2014o Torroba, como decid\u00ed llamarlo\u2014 paso mis tres a\u00f1os de voluntariado, trabajando desde esta base. Cuando vuelva a la Tierra, tal vez mis amigos est\u00e9n un poco m\u00e1s viejos que yo, por eso de los saltos de tiempo en los viajes espaciales. Va a ser divertido. Adem\u00e1s, con suerte, mis acreedores estar\u00e1n muertos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Qu\u00e9 l\u00e1stima lo de Torroba. Que se haya suicidado leyendo este cuento\u2026 Nunca supe si me rechaz\u00f3 por celos o por desprecio sincero. Pero su firma, con esa tinta roja desva\u00edda en la primera p\u00e1gina de mi manuscrito, fue como una sentencia: \u201cInveros\u00edmil. Ampuloso. Mal escrito.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Lo que me duele no es que tuviera raz\u00f3n. Lo que me duele es que la tuviera \u00e9l.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me hubiera gustado que nos encontr\u00e1ramos y habl\u00e1ramos de aquella vez que me arruin\u00f3 la carrera. En fin\u2026 no puedo quejarme. Al menos viaj\u00e9 lejos. Y estoy conociendo cosas que ni imaginaba. Voy a tener buen material para seguir escribiendo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<br>Paran\u00e1, Argentina 20 de julio de 2025<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencio Cruz Nicolau Eymann Especial para Eco Italiano Papeles, papeles y m\u00e1s papeles. \u00a1Qu\u00e9 ganas tiene el hombre, desde que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,43],"tags":[],"class_list":["post-76944","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol-2","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=76944"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76944\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76946,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76944\/revisions\/76946"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=76944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=76944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=76944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}