{"id":95417,"date":"2026-08-21T14:43:20","date_gmt":"2026-08-21T14:43:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=95417"},"modified":"2026-08-21T14:43:29","modified_gmt":"2026-08-21T14:43:29","slug":"retorno-al-cuadrilatero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/?p=95417","title":{"rendered":"Retorno al cuadril\u00e1tero"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Florencio Cruz Nicolau Eymann<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"571\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero-571x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-95418\" style=\"width:285px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero-571x1024.jpg 571w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero-167x300.jpg 167w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero-768x1376.jpg 768w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero-857x1536.jpg 857w, https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retorno-al-cuadrilatero.jpg 937w\" sizes=\"(max-width: 571px) 100vw, 571px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Especial para Eco Italiano<\/p>\n\n\n\n<p>La avenida es un cuadro que se mueve. Las luces rojas de un lado y las blancas del otro le dan una vida singular, como fluidos vivificantes que la mantienen viva. Hacia un lado, la savia elaborada, el fluido vivificante y nutricio de quienes vienen; por el otro, el rojo desgastado, lleno de las toxinas del d\u00eda, de quienes vuelven a sus hogares agotados.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s gracioso, pienso, es que eso depende del lugar desde el que estoy mirando. Un observador desde la vereda de enfrente, dirigi\u00e9ndose hacia m\u00ed, piensa, o puede pensar, lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que fascina de estar vivo. La perspectiva da lecturas diferentes de cada una de las historias, dependiendo del lugar desde el que se las mire o del color del cristal a trav\u00e9s del cual estamos mirando.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy complicado, \u00bfno? Soy complicado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Y es que en el mundo traidor,<br>nada hay verdad ni mentira:<br>todo es seg\u00fan el color<br>del cristal con que se mira.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se me ocurre pensar que ese verso gener\u00f3 el nombre de una doctrina. Cosa rara el hombre. Ha inventado las mil y una cosas: religiones, ciencias, filosof\u00edas. \u00bfC\u00f3mo no voy a estar algo exc\u00e9ntrico?<\/p>\n\n\n\n<p>La peluquer\u00eda est\u00e1 a varias cuadras de la avenida, cerca de una plaza muy bonita. Es una calle que ya conozco de memoria, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os que han pasado y de tantas veces que he venido. Identifico vecinos y personas de quienes nunca supe sus historias ni sus nombres. Ellos no saben que vivo a quinientos kil\u00f3metros, en otra ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Paso por la vereda donde est\u00e1 la Federaci\u00f3n de Boxeo. Los muchachos, de baja estatura y robustos, con bolsos y ropa sint\u00e9tica de colores brillantes, hablan sobre las futuras peleas y de c\u00f3mo est\u00e1n entrenando. Esperan que se abran las puertas, lo que suele ocurrir cerca de las seis y cuarto de la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta eso aprend\u00ed del barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Los boxeadores son respetuosos. Se sienten orgullosos de ser observados, pero tienen algo de visceral en la forma de responder a los saludos de un desconocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el sue\u00f1o de la fama.<\/p>\n\n\n\n<p>La avenida se viste de luz artificial y les da a las cortezas una textura curiosa. Es como si los \u00e1rboles adquirieran una nueva forma de vida, como si la luz led les abriera una puerta a otra dimensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante siglos cre\u00edmos, vanidosos, que el mundo era lo que ve\u00edamos, o\u00edamos o toc\u00e1bamos. Una falsa esperanza de creer que pod\u00edamos conocer el universo.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> Todo es diferente seg\u00fan c\u00f3mo percibamos las cosas. Nada sabemos de c\u00f3mo percibe un perro el mundo, ni de c\u00f3mo nos observan las aves desde las alturas. Hay un universo p\u00e1jaro, un universo gato y otro, mucho m\u00e1s extra\u00f1o, que los hombres han construido alrededor de algo que apenas conocemos y llamamos recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas cosas que habitamos o sentimos est\u00e1n condicionadas por la idea de realidad que hemos construido? Da mucho escozor pensar en todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>La peluquer\u00eda est\u00e1 abierta. El atardecer temprano de invierno me trastoca el sentido del tiempo. Pienso que es la noche profunda, con sus duendes y demonios, cuando apenas son las seis de la tarde. La peluquer\u00eda estar\u00e1 abierta por un par de horas m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Entro. No hay personas esperando. Los dos sillones met\u00e1licos, de factura antigua, con el nombre del fabricante en la placa del apoyapi\u00e9. Saludo.<\/p>\n\n\n\n<p>El peluquero es joven a\u00fan, no como yo, que me he vuelto cada vez m\u00e1s viejo, no solo por los a\u00f1os sino por los pensamientos. Pensar es una forma poco pr\u00e1ctica de envejecer. Cuando uno piensa, el tiempo se distorsiona, los segundos se multiplican. De joven uno cree que eso es bueno, porque vive m\u00e1s intensamente; pero, a medida que pasa el tiempo, uno termina descubriendo que no. Pensar es la forma m\u00e1s eficiente de envejecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Me siento en la silla y le pido un buen corte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Veremos qu\u00e9 cosa hermosa podemos hacer \u2014me contesta con un sentido del humor preciso, que no necesita el m\u00e1s m\u00ednimo esbozo de sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un hombre aut\u00e9ntico. Tal vez toda su existencia se haya reducido a las tijeras y la navaja, pero presiento que, a trav\u00e9s de ellas, ha urdido una forma de vida rica. Es lo que me ha faltado.<\/p>\n\n\n\n<p>Coloca la capa de corte y ajusta el cuello.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1 apretado? \u2014pregunta con una voz casi m\u00e1ntrica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces en su vida habr\u00e1 repetido esa frase? Miles, cientos de miles. Ya forma parte de su constituci\u00f3n. La energ\u00eda que mueve a esta persona se nutre de esas palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEst\u00e1 apretado?<\/p>\n\n\n\n<p>El ritual se apodera de m\u00ed como un sortilegio.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy joven nuevamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi pap\u00e1 est\u00e1 sentado en una de las sillas de la peluquer\u00eda, esperando su turno. Me ha cedido el privilegio de ser el primero en someterme al corte. Hace calor y la tarde se deja sentir a trav\u00e9s de la vidriera. De vez en cuando, alg\u00fan transe\u00fante levanta la cabeza para ver c\u00f3mo va el procedimiento en la cabeza de esa persona an\u00f3nima que nunca m\u00e1s ha de volver a ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez alguno piense que ya es hora de cortarse el pelo. Otro quiz\u00e1 recuerde las cr\u00edticas de su mujer porque parece un abandonado.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo inventarles una historia a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autos pasan r\u00e1pidos y luego desaceleran cada tantos segundos al llegar al sem\u00e1foro, que se ha puesto en rojo. Es un movimiento que marca unos pasos de danza extra\u00f1os, como si ese invento humano, un poste con luces de colores, actuara como un core\u00f3grafo insensible e inconsciente que organiza un baile cuyo sentido nadie conoce.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasa, como una sombra, hacia la esquina.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una forma r\u00e1pida que desaparece en un instante. Una forma vaporosa que solo indica su presencia por el movimiento de la ropa que lleva. Son los ojos lo \u00fanico que veo claro y definido. Ojos verde sucios que flotan en la nada, como si fuera solamente un ser dotado del \u00f3rgano de la visi\u00f3n, porque es lo \u00fanico que necesita para marcar presencia en el universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojos que pueden ver todas las formas de observar el mundo. Un ser que tiene el don de verlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es menor que yo. Lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>El peluquero se concentra en mi cabeza mientras habla con pap\u00e1 de pol\u00edtica. La democracia retorna en un escenario a\u00fan turbio por los \u00faltimos a\u00f1os de dictadura. Los partidos pol\u00edticos se multiplican como nunca se ha visto en la historia del pa\u00eds. Es pr\u00e1cticamente imposible no encontrar a alguien que no tenga a flor de labios una opini\u00f3n pol\u00edtica, sea del color que sea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Movidito este barrio!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, hay mucha gente a esta hora que sale del trabajo. La gente se desespera por volver a la casa despu\u00e9s de tanto viaje. Espero que no se corte la luz esta noche, con el calor que hace. Siempre es lo mismo: verano no hay luz, invierno no hay gas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El sonido de la tijera cortando el pelo es un siseo acompasado. Me pregunto, en mi mente inquieta, qu\u00e9 cosa acontecer\u00e1 en esa interfaz m\u00ednima, en el instante en que un grupo de mol\u00e9culas de cabello son sesgadas por la tijera de metal brillante y cromado que maneja con tanta habilidad el peluquero.<\/p>\n\n\n\n<p>Son dos universos que se reproducen en un instante. Uno, el que alberga todav\u00eda la vida, unido al cuero cabelludo que lo nutre y justifica su raz\u00f3n de ser; el otro, un fragmento de prote\u00ednas que termina su existencia en el piso de baldosas de granito de la peluquer\u00eda y que ser\u00e1 barrido y arrojado a una bolsa que luego quedar\u00e1 perdida entre los millares del volcadero de la megal\u00f3polis, para descomponerse y volver luego al universo en forma de mol\u00e9culas m\u00e1s simples, primigenias, que formar\u00e1n parte de una estrella o del pelo de una rata.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelve a pasar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez, m\u00e1s lentamente. Mira hacia adentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ojos penetran a trav\u00e9s del vidrio de la peluquer\u00eda. Es peque\u00f1a. M\u00e1s peque\u00f1a que yo. Tiene el pelo con rulos, hasta los hombros. El uniforme de tela escocesa de la escuela contrasta con el color algo p\u00e1lido de la piel y resalta el verde de sus ojos. La carpeta est\u00e1 apretada contra su pecho como si fuera un sacramento.<\/p>\n\n\n\n<p>Se detiene y me mira.<\/p>\n\n\n\n<p>Sonr\u00ede y luego se va. Desaparece del campo de visi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desaparece del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 le pasa a esta! \u00bfEst\u00e1 perdida?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n, esa? No, esa chiquilina anda medio enamorada de uno de los pibes de la Federaci\u00f3n de Boxeo de la otra cuadra. Le hace la pasada, parece. Cosas de chicos.<\/p>\n\n\n\n<p>No soporto el comentario.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo se ha interpuesto entre esos ojos y mi mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no puedo hacer nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la sigo viendo ahora. Siempre la veo, en todas partes, con el uniforme a cuadros, caminando por la vereda de esta avenida que hace cuarenta a\u00f1os que transito, buscando en alg\u00fan lugar dos ojos verdes y una mata de pelo rojo.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo reconstruir esa imagen a la perfecci\u00f3n, a pesar de haberla visto solo dos veces. Una de ida y la otra de vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>No puedo definir qu\u00e9 ha sido de cada uno. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora el boxeador? Tal vez sea alguien conocido por todo el mundo, que haya vencido, que salga en la televisi\u00f3n. No puedo saberlo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el peluquero? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n esas personas de un pasado que ya no s\u00e9 si es pasado? \u00bfQu\u00e9 ha pasado con nosotros cuatro?<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que, en cuarenta a\u00f1os, hayan cambiado todas las mol\u00e9culas de sus cuerpos y que mis cabellos, cayendo ahora sobre las baldosas de la peluquer\u00eda, formen parte de otro cuerpo. Que formen parte de esos cabellos rojizos o de esos ojos verdes. O de los pu\u00f1os de un robusto p\u00fagil.<\/p>\n\n\n\n<p>El peluquero corta. La peluquer\u00eda ha pasado de mano en mano, de due\u00f1o en due\u00f1o, atravesando estos a\u00f1os de inflaci\u00f3n y crisis. Poco se parece a la que conoc\u00ed cuando la vi.<\/p>\n\n\n\n<p>Miro por la ventana y veo a una chica caminando hacia la esquina. Los hombros anchos y los brazos robustos, fuertes y musculados. Lleva los guantes a la espalda como una declaraci\u00f3n de principios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tiempos han cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es hora de que yo cambie.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencio Cruz Nicolau<\/p>\n\n\n\n<p>Paran\u00e1, Argentina, 21 de agosto de 2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencio Cruz Nicolau Eymann Especial para Eco Italiano La avenida es un cuadro que se mueve. Las luces rojas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-95417","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=95417"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":95419,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95417\/revisions\/95419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=95417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=95417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoitaliano.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=95417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}