Religión
La Profecía del Padre Pío y la Grande Inter
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admin
1 de junio, 2026
Viviana Greco

La historia del fútbol está llena de estadísticas, pero pocas veces se cruza con el misterio de lo sobrenatural. Aquel 30 de enero de 1965, el aire en San Giovanni Rotondo era diferente. Hasta allí, en un convento perdido en los pliegues del Gargano, llegó la Grande Inter de Angelo Moratti y del legendario Helenio Herrera, el «Mago» argentino que dominaba Europa.
La comitiva nerazzurra no iba buscando una bendición cualquiera. Tras un largo viaje desde Milán, los campeones del mundo se postraron ante Padre Pío. El encuentro fue una colisión de dos mundos: la arrogancia técnica del «Biscione» frente a la mirada penetrante, cargada de una sabiduría atemporal, del fraile estigmatizado.
Helenio Herrera, nacido en Argentina , conocido por su seguridad , le confesó al santo: «Padre, ¡hemos venido a Foggia para ganar!». Padre Pío, con un destello irónico en sus ojos negros, le lanzó una respuesta que heló la sangre de los presentes: «¿Así que vinieron a ganar en nuestra casa? Eso no está bien». Después pronunció una sentencia que resonaría en la eternidad del fútbol italiano: «Mañana perderán en Foggia, pero ganarán el Scudetto».
El domingo 31 de enero, el pequeño estadio «Zaccheria» fue el escenario de una batalla épica. El modesto Foggia de Oronzo Pugliese, un equipo que sudaba alma y garra, se enfrentaba a los gigantes. La profecía comenzó a cumplirse con una furia implacable: el Foggia se adelantó, resistió los ataques de Mazzola y Corso, y con una atajada sobrenatural de Moschioni en el último suspiro, selló un 3-2 que hizo temblar los cimientos del fútbol nacional. El «Mago» Herrera había perdido, tal como el fraile había anticipado.
Pero la historia no terminó ahí. Aquella derrota actuó como una catarsis. Ese Inter herido, lejos de hundirse, encontró en la profecía una fuerza invisible, una fe ciega que los impulsó a una remontada legendaria contra el Milan. En junio, cuando el sol brillaba sobre Italia, el Inter levantó el Scudetto, cumpliendo con precision milimetrica la segunda parte del vaticinio
Hoy, mientras el Foggia, la Fiorentina y el Inter quedan en los libros como los únicos clubes que buscaron el consejo del «Santo del Gargano», solo el Inter guarda el testimonio visual: gracias al fotógrafo Elia Stelluto, aquel encuentro quedó congelado en el tiempo. No fue solo fútbol; fue una lección de humildad donde el hombre más poderoso del deporte se arrodilló ante el misterio de la profesia futbolística de Padre Pio .
Otra anécdota que une Padre Pio y el fútbol gracias a la investigación del periodista italiano Giuseppe Zingarelli narra la historia que une Padre Pio al conocido jugador italiano Beppe Signori nacido en 1968 , año de la muerte de Padre Pio
Durante su etapa en el Foggia, Beppe Signori en 1991 sufrió un grave accidente automovilístico en una carretera de Gargano. Su coche quedó destruido tras varias vueltas, pero él sobrevivió casi sin heridas graves.
El jugador llevaba una camiseta bendecida por Padre Pío, entregada por su madre, y consideró su salvación como un hecho milagroso. Desde entonces desarrolló una profunda devoción hacia el santo de Pietrelcina y comenzó a visitar con frecuencia San Giovanni Rotondo.
La experiencia marcó profundamente su vida personal y espiritual, y Signori conserva aquella camiseta bendecida como una reliquia que salvo su vida .
En la actualidad sabemos que el famoso entrenador italiano Carlo Ancelotti es muy devoto de Padre Pio
y lleva siempre una estampita a todas partes, aclarado que lo hace por pura fe y no como un amuleto mágico para ganar Igualmente, habla de sus oraciones.
«Creo en Dios y le pido cosas, aunque por cuestiones personales, no por el fútbol.
Ancelotti que en este mundial 2026 es el director técnico de la Selección de Brasil
Así que podemos asegurar que la imagen de Padre Pio estará presente en este mundial.
Asi es como Padre Pio estuvo y sigue unido al deporte mas amado y sin saber de futbol hizo una profecía que es parte de la historia del futbol y así podemos afirmar que lo mistico se une con lo terrenal
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